Por: Sir Lucky Dube

CIUDADANO Y COMUNICADOR

“Democracy is not something you put away for ten years, and then in the 11th year you wake up and start practicing again. We have to begin to learn to rule ourselves again”. –Chinua Achebe.

A los chavales de 13 o 15 años, en el instituto, les enseñan que allá por el siglo V a. C. un griego con barba, de nombre Pericles, fundó algo llamado Democracia, y que lo definió como el sistema político que permite la participación de los ciudadanos en el gobierno. Más de dos milenios después un yankee con barba, Abraham Lincoln, en un discurso pronunciado en Gettysburg (Pennsylvania) dijo que la democracia era «el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo». Luego, al cabo de muchas décadas y con un toque ironía y sarcasmo, el viejo Churchill –que no tenía barba– dejó dicho que «descartados todos los demás, la democracia es el peor de los sistemas políticos»… El caso es que definiciones de democracia hay tantas como autores de libros sobre democracia. Pero jamás he leído ni oído hablar de la democracia como un concepto aplicable únicamente a algunos países o personas en función de sus tradiciones, costumbres o localización geográfica. Igual el problema es que no he leído lo suficiente. Mea máximum culpa.

Definiciones aparte, no son pocos los que sostienen la teoría de que la democracia no es un sistema político aplicable o adaptable a África porque, según afirman los que son de esa opinión, se trata de una forma de gobierno incompatible con las tradiciones, principios y valores africanos. Esa supuesta incompatibilidad –entre África y la democracia– es atribuida por algunos al hecho de que clanes, etnias o tribus siguen siendo la base de nuestra convivencia, y en buena medida, también de nuestra forma de gobernar o de entender la gobernanza. En la misma línea, otro argumento presentado es el androcentrismo que permite a los hombres mayores de las tribus detentar el poder autocráticamente, en menoscabo de los derechos de mujeres y jóvenes. Hay, también, quien afirma que el concepto de Nación no ha sido lo suficientemente asimilado por los africanos… Pero, a nivel personal, el argumento que más tristeza y pesadumbre me ha causado ha sido la utilización, como ejemplo, del Genocidio de Ruanda en abril del ’94, por parte de un compatriota, Constantino Nguema Mansogo, con quien no tengo la menor intención de polemizar, aunque sí de confrontar ideas.c185885f-578b-4a7f-8de6-bb834acc5bab

En efecto, el conflicto entre hutus y tutsis fue de índole tribal, pero la justicia y la verdad nos conminan a ser más rigurosos y, por tanto, a profundizar en las causas de lo que fue uno de los episodios más trágicos de la historia poscolonial de nuestro continente. A título de ejemplo y sólo por mentar una causa: En Ruanda, igual que ocurrió en toda África, la potencia colonial –Bélgica, en este caso– implementó métodos de control y dominación consistentes en establecer, agudizar y exagerar notables diferencias de clase entre los colonizados, de forma que una élite minoritaria, que en Ruanda fueron los tutsis, gozaban de unos privilegios que le eran negados a la inmensa mayoría de la población colonizada. Obviamente, éste hecho no justifica, en modo alguno, que los hutus masacraran tan vilmente a los tutsis, pero, como he dicho antes, es necesario profundizar en las causas para entender éste y otros problemas que hemos tenido y seguimos teniendo en nuestra Patria Grande. En ese sentido, creo que utilizar como ejemplo lo que sucedió en Ruanda presentándolo como una prueba fehaciente de nuestra incompatibilidad con la democracia es, cuando menos, errar en el mensaje tergiversando la historia. Lo cual, a su vez, considero un error de siderales proporciones.

A estas alturas de la película ya no debería extrañarnos que en occidente, casi siempre, se hable de África con unos prejuicios, una doble moral y una profunda ignorancia, a menudo intencionada, acerca lo que sucede en África y de las causas que producen esos sucesos. Lo realmente lamentable y peligroso, en mi opinión, es ver a africanos nacidos y criados en África abordar temas tan sensibles sobre nuestro continente sin el rigor necesario. Decir que África es incompatible con la democracia porque los valores democráticos no casan con los valores y principios africanos, es casi tanto como admitir que los destrozos causados por las dictaduras africanas sí que forman parte de las costumbres y tradiciones africanas. Sostener que África y democracia son líquidos no miscibles es aceptar, de facto, que la corrupción, el latrocinio o la violación sistemática de los derechos humanos sí que son patrimonio cultural africano. Incluso, la mera insinuación de que, debido a nuestras culturas, África no es democratizable, encierra, implícitamente, una cierta disculpa a los dictadores que detentan el poder en África, pues les brinda el abrigo de nuestras propias costumbres y tradiciones como la justificación perfecta a todas las atrocidades que cometen. Como comprenderán, de ningún modo puedo admitir como cierto ninguno de estos supuestos.  

Nada hay como el pasado para ayudarnos a entender el presente. Partiendo de esa premisa, hagamos algo de historia en aras de arrojar algo de luz al asunto. Los Estados Unidos de Norteamérica están considerados como la democracia más antigua del mundo, y son muchos, también, los que lo sitúan como el país más vanguardista en ese sentido. Sin embargo, la Constitución de Estados Unidos no fundó una democracia que realmente mereciera ese nombre, al menos no de acuerdo a los criterios actuales. Fue leída –la constitución americana– por primera vez en Philadelphia el 4 de Julio de 1776. Pero días antes de su publicación, el Congreso suprimió los pasajes que censuraban el comercio de esclavos. El documento final aprobado por las cortes americanas sólo concedía el estatus de ciudadanos a hombres blancos, adultos y con propiedades. Por lo que quedaban excluidas las mujeres, los hombres blancos sin ingresos o propiedades y, por descontado, los negros, que, por entonces, eran esclavos, ergo propiedades. La Declaración de Independencia provocó la Guerra de la Independencia. Gran Bretaña no veía con buenos ojos que sus trece colonias en América se convirtieran en una nación libre e independiente de la corona británica. Gracias a haber combatido y vencido en esa guerra, los hombres blancos de los estados del norte rápidamente accedieron a todos sus derechos independientemente de sus propiedades e ingresos, incluyendo el derecho a voto. Para los hombres blancos de los estados del sur ese proceso fue más gradual.

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La Constitución americana no prohibió expresamente la esclavitud y la servidumbre involuntaria hasta el febrero de 1865, ochenta y nueve años después de la Declaración de Independencia. Aun así, los negros tuvieron que esperar cinco años más, hasta febrero de 1870, para que la Constitución les reconociera el derecho a voto. Y cuando, por fin, parecía que los negros iban a ser ciudadanos de pleno derecho, principalmente en el sur, aparecieron las leyes de segregación racial, más conocidas como leyes Jim Crow, que devolvían a las personas de raza negra a un estado de opresión amparado por la ley. Por su parte, la mayoría de las mujeres y los indios nativos americanos consiguieron el sufragio –o de derecho a voto– bien entrados los años ’20 del siglo pasado. Y finalmente, después de la 2ª Guerra Mundial, en los años 50 y 60, en los Estados Unidos se produjo un movimiento por los derechos civiles que acabó con las leyes Jim Crow y concedió a los negros el sufragio mediante la aprobación de la Ley de Derecho al Voto de 1965. Esa lucha fue liderada por organizaciones como los Black Panthers y figuras como Rosa Parks, Angela Davis, Martin L. King o Malcom X, entre muchos otros.

Otro de país situado a la vanguardia de la democracia es Francia, que fue una cosa antes de la Ilustración y  la Revolución Francesa, y después fue otra. Desde entonces ha tenido dos imperios, dos monarquías, una dictadura cliente de Hitler y, finalmente, desde Charles de Gaulle, una sucesión de gobiernos democráticos asentados en el marco de una república presidencialista. Por lo tanto, tampoco puede decirse que los franceses hayan tenido, en términos democráticos, una evolución sin sobresaltos. Por su parte, España tuvo siglos de dura inquisición eclesiástica y monarquías absolutistas, únicamente interrumpidas durante un año por la Primera República (1873-1874). Esas monarquías llegaron a su fin en1931, año en que se proclamó la Segunda República, que fue el primer régimen político democrático de España en toda su historia. A la Segunda República le sucedieron cuarenta años de dictadura franquista. Una vez muerto Franco, tres años de transición y advenimiento de la democracia. El nazismo alemán de Hitler o el fascismo italiano de Mussolini, ambos en occidente, también son ejemplos de cómo la democracia fracasó en países que hoy son democráticos.

En lo relativo a los principios y valores culturales, también existen varios ejemplos: En Latinoamérica, la dictadura de Pinochet en Chile, las dictaduras militares argentinas, la dictadura cívico-militar uruguaya, entre otras, han ido dejando sitio a democracias cada vez más consolidadas. Hoy Chile, Uruguay o Argentina son reconocidas democracias. En Asia, que culturalmente hablando, sería, quizá, el continente menos occidentalizado, tenemos a Japón y Corea del Sur como dos de las democracias más avanzadas del mundo, compartiendo, supongo, algunas costumbres y valores culturales con regímenes nada democráticos como China o Corea del Norte.

Este fugaz y superficial repaso a la historia de algunas de mayores democracias del mundo demuestra, o al menos eso pretende, que la democracia, allá donde ha triunfado, nunca ha encontrado fácil acomodo. Instaurar y, sobretodo, mantener un régimen democrático nunca fue tarea sencilla, en ningún lugar del mundo y en ningún periodo de la historia. Y si a los demás le ha costado, no tiene porqué ser distinto para África. Todos los ejemplos mentados, y muchos otros tantos, nos dicen que países con diferentes culturas, costumbres y tradiciones, en circunstancias diferentes y en diferentes periodos de la historia, después de mucho esfuerzo y sacrificio, finalmente, en mayor o en menor medida, han alcanzado la Libertad y la Democracia. Me niego a aceptar que nosotros no podemos. Me niego rotundamente.

Para explicar porqué no triunfa la democracia en África cabe recordar, sin caer en el victimismo, que seguimos resacosos de un colonialismo que, junto con la esclavitud que le precedió, nos despojó de nuestros mejores recursos humanos y materiales, además de lastrar significativamente la evolución natural de nuestras culturas. África, antes de la esclavitud y el colonialismo, ya contaba con sus propias estructuras de organización social. Ruanda, por ejemplo, desde mucho antes de que llegaran los belgas, ya tenía desarrollado un modelo judicial que recibe el nombre de «gacaca» (aunque se pronuncia ga-cha-cha); éste sistema es empleado, aún hoy, para juzgar a los enjuiciados por el genocidio del ’94. En África ya había médicos, hombres de ciencia o teorías políticas. Muchos faraones egipcios fueron negros africanos. Y como sucedía en otras partes, en África también se cometían muchas atrocidades que hoy consideraríamos inhumanas. Pero todo ese patrimonio cultural, con todos los defectos que tenía e igual que sucedió en el resto del mundo, pudo haber ido mejorando por la vía de la evolución. No sé decir dónde estaríamos a día de hoy, pero lo que es seguro es que ningún pueblo puede progresar fuera de su cultura. Y si queremos analizar nuestro continente con rigor, no podemos obviar todo eso.

Hace apenas medio siglo, el proceso de descolonización nos encontró en una especie de limbo cultural e identitario. Se nos había olvidado cómo ser africanos y tampoco terminamos de asimilar la idiosincrasia de los colonos occidentales. Estábamos en tierra de nadie. Ese páramo cultural e intelectual fue el caldo de cultivo perfecto para que germinaran dictaduras infames. Y en esas seguimos hasta hoy. Llegados a este punto, es fácil concluir que la principal causa del fracaso de la democracia en África son los dictadores que aún campan a sus anchas por todo el continente, en connivencia con un occidente –y ahora con China– que sigue mirando a África con ánimo explotador. Distinta forma pero mismo fondo… Esos dictadores, herederos de las estructuras de opresión colonial, despilfarran los recursos del continente; reproducen, en conciencia, la pobreza y la miseria; encarcelan, torturan y condenan a los disidentes; persiguen y atacan a la cultura, la lucidez y la erudición al tiempo que premian la mediocridad, la estupidez y la ignorancia; coartan la libertad de pensamiento, de expresión y de prensa. Y nada de eso es exclusivo de los valores o principios africanos. Los dictadores son la causa de que no triunfe la democracia, pero, también los propios africanos somos culpables, por sumisos y dóciles. También nosotros somos culpables por no ser capaces de encontrar la forma de ser libres y realmente independientes. Más o menos eso dice Chinua Achebe en la cita que encabeza el artículo: «La Democracia no es algo que puedas aparcar durante diez años, para empezar a practicarla de nuevo en el undécimo. Debemos empezar, nuevamente, a aprender a gobernarnos por nosotros mismos».

África y Democracia sí que se pueden mezclar, pero nosotros tenemos que poner de nuestra parte. Educación, cultura, esfuerzo, sacrificio, voluntad, activismo, lucha y determinación para acabar con las infames dictaduras bajo la bandera del verdadero panafricanismo.  No basta con desearlo. Hay que merecerlo.

 

Somewhere in South Africa

Sir Lucky Dube

¡One Love!

XVIII/XII/MMXV

Las identidades de todas nuestras fuentes de DIARIO ROMBE están absolutamente protegidas, no hay forma de que sean reveladas. Seremos nosotros, Diario Rombe, quienes asumamos todo el peso de las situaciones que se generen y ya hemos estado antes en dificultades, sabemos lidiar con los problemas, cargar con la responsabilidad, como también mantener el silencio adecuado ante la presión. Email: info@diariorombe.es Telf:0034632844638 (signal, imo, telegram, etc).

16 Comments to: África y Democracia: líquidos miscibles

  1. Lucia

    diciembre 21st, 2015

    Si habría que puntear los comentarios dentro de la objetividad el señor Sabía gana 10 veces a Lucky.

    Seguimos preguntando a Lucky cuánto tiempo se necesita para que se consolide una democracia?… 10 días, 1 año, 10 años, 20?, 50? O 100 años?…

    Y qué diferencia existe entre democracia y elecciones libres? En otras palabras, puede haber elecciones libres donde no hay democracia?…

    Con estas preguntas, parece el señor Lucky se ha quedado mudo o quizás se esté preparando otra réplica de 40 páginas ….no obstante gracias por su contribución…

    Responder
  2. Sra Lucia

    diciembre 20th, 2015

    A juzgar por la objetividad y lejos de cualquier subjetividad analítica, el señor Sabia qué?, tiene toda la razón. La democracia llamándolo en el sentido de elección de la mayoría a la persona que va a dirigir los destinos del país, fue democrático. En España y en estas fechas era imposible.

    Si el señor Luchy dice ahora que la democracia necesita tiempo para consolidarse, deberá decirnos cuál ese tiempo?, cuanto tiempo se necesita para consolidar la democracia?…Pues por lo general, creo los análisis de Lucky son poco objetivos…siempre tiende a expresar una versión subjetiva sobre cuestiones que necesidad análisis objetivo…

    Responder
  3. Lo sabía?

    diciembre 20th, 2015

    ¿Que en Guinea Ecuatorial se estableció un sistema democrático antes que en España?

    ¿Sabe Lucky, el por qué se rompió dicha realidad en nuestro país?

    Lucky Dube, usted que conoce mucha historia, habrá que recordar también esta otra, que igualmente es muy interesante para muchos de nosotros que hemos de aprender.

    Gracias por todo

    Responder
    • Sir Lucky Dube

      diciembre 20th, 2015

      Hubo elecciones libres. No democracia… las democracias necesitan tiempo para asentarse y consolidarse. Y, como sabemos todos, Macías tardó cinco minutos, como quien dice, en convertirse en dictador.

      Gracias por leer.

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      • Lo Sabía?

        diciembre 20th, 2015

        ¿Puede haber elecciones libres donde no hay democracia?.
        Entonces, debemos explicarnos mejor las diferencias. Ya lo ve que empezamos a tener presente otras variables interesantes a la hora de hacer ciertos comentarios.

        Sr. Lucky Dube, usted empieza a explicar muchas cosas con palabras siempre variopintas. ¿Y cuánto es este tiempo para que una democracia se asiente y consolide? Y qué proceso a seguir?

        Vuelvo con mi pregunta: ¿por qué la democracia fracasó/rompió su curso en Guinea Ecuatorial en el año 1969, justamente el día 5 de marzo?

        Igualmente agradezco su intercambio.

        Responder
  4. Lucia

    diciembre 19th, 2015

    España vota mañana, y quizás se rompa con el bipartidismo…Y nos encontramos con nuestras figuras y nuevos partidos. Pero lo que no sabemos, es que la estructura económica no se mueve, nadie lo mueve…y sea quien sea elegida, deberá someterse a las exigencias y políticas economías…

    LA POLÍTICA DE NO ES TODO…

    Responder
  5. Lucia

    diciembre 19th, 2015

    Creo que el Pan-africanista lo ha hecho con todo valor y honestidad,— selecto comentario señor…así debe pensar y actuar el africano en la actualidad.

    En cambio, el sabio que dijo que la política lo es todo, le con ojos de un simple determinista o fanfarrón científico. Deberá decirnos lo que significa política y desde cuando existe la política muy antes de asegurar que lo es TODO…Y CUANDO NO EXISTÍA LA POLÍTICA?, no solo pretender decirnos que la política lo es todo, la cultura también, la economía también, la educación también, la ciencia también, al igual que el arte…

    Saludos al sabio…

    Responder
  6. Lucia

    diciembre 19th, 2015

    Otra apreciación que quiero compartir con nuestro compatriota Lucky con referencia a su réplica es el reconocimiento de que la democracia ha llegado de forma solida en estos países citados: España, Francia, USA, Italia, Alemania…después de su consolidación económica a través de la industrialización. En su réplica no queda claro esta apreciación.

    La industrialización desarrollo otro sector social, crea una alternativa económica fuera de las instituciones publicas, lo cual conlleva el desarrollo de otros sector social que trabaja con otra visión, con la visión de su empresa y exigencias, con la visión de ganar más, con la visión de aumentar la productividad…Y estos elementos no importan a la familia, tribu, región..estos elementos solo y exclusivamente trabajan con la visión de la capacitación y la pericia de sus componentes para que la empresa prospere…Si en África toda la economía sigue dependiendo del Gobierno, el vicio seguirá…Y porque no se desarrolla la industria a pesar de que los políticos africanos lo solicitan?…

    Señor Lucky, esta pregunta puede ayudarnos mucho a entender muchos de los problemas africanos, pero desgraciadamente resumidos en falta de la democracia. El sistema global, tienen sus estructuras, estrategias, áreas,…Y África es un área de consumo, vetada a no producir para no competir…Realidades que los africanos no analizan, todos nos volvemos a criticar a las dictaduras y hablar de democracia…Lo que me parece una distracción política, voluntariamente diseñada para no poder pisar el camino de la verdad para el desarrollo de África….

    Invito al que habló de Kenia, Benin, Ghana como democracias, visitar a estos países y descubrir el nivel de pobreza con que esta sumida la población. Alguien preguntaría y para que sirve su hipotético desarrollo democrático?…

    Para mi, el africano debe dejar de priorizar el debate democrático y concentrarse en el debate social, cultural y económico…Con la democracia, solo llegaron para distraernos provocando peleas entre nosotros y destruyendo la capacidad de que nos sentamos en la misa mesa y analizar los problemas que afectan a África…África no forma parte del mundo, es un simple complemento. Cuando se hablan y se toman decisiones del mundo, África no cuenta…nuestros verdaderos problemas están ahí y no en la democracia…Africa no sale en ningún rotulo de la prensa internacional si no es por una guerra o unas elecciones enfocadas como se quiere desde su perspectiva…Mira RTVE, France 24, BBC…y me cuentas lo que dicen sobre Africa…No estamos señores…

    Responder
    • Sir Lucky Dube

      diciembre 19th, 2015

      «El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio de las alubias, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de las medicinas dependen de decisiones políticas… El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe, el imbécil, que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales».

      -Bertold Brecht.

      A buen entendedor, pocas palabras.

      Un Saludo.

      P.D.: La POLÍTICA lo condiciona TODO.

      Responder
      • el panafricanista

        diciembre 20th, 2015

        Sir Lucky,

        He siempre apreciado su talento y su inteligencia. Pero, pensar que un buen ministro de educación debe tener doctorados en pedagogía y miles de licenciaturas en ciencias de la educación, ha sido su peor postura desde que leo sus comentarios. Porque no es así. ¿Y qué títulos debería tener un Presidente de una nación?

        Usted mismo habló de A. Lincoln de los EE.UU, quien es calificado según otros grandes historiadores, como usted, como uno de los mejores presidentes habidos en dicho país. ¿Cuántos títulos universitarios o académicos tenía?

        Le cito una de sus frases, dijo Abraham Lincoln: “Pero, yo ignoraba muchas cosas. Sabía leer, escribir y contar, y hasta la regla de tres, pero nada más. Nunca estudié en un colegio o academia. Lo que poseo en materia de educación lo he ido recogiendo aquí y allá, bajo las exigencias de la necesidad”.

        Así que Sir Lucky, no debería haber sido usted decir tales cosas referente a Sr. Lucas Nguema Esono, aunque fuese su adversario político, que ciertamente lo es. Usted es inteligente, es sabio, pero no es usted un dios para calificar a todo el mundo, a sus adversarios como lo ha hecho en este caso.

        “Un buen ministro de defensa no es necesariamente un general, un mariscal”, que yo sepa.

        Responder
  7. Lucia

    diciembre 19th, 2015

    Otra vez debo reconocer el esfuerzo de Lucky por la elaboración de esa réplica. Y le agradezco por hacerme conocer es una replica de un artículo anterior y por tanto, estoy de acuerdo con él de que analizando desde ésta perspectiva, mi comentario anterior, tendría otro enfoque diferente.

    Y aprecio su reconocimiento de la importancia de la formación e instrucción de la población para desarrollar procesos democráticos sólidos. Pero no creo la política lo conlleve todo, la política al igual que la economía son tan importantes para sociedad que dependiendo de la especificidad uno puede ser importante que el otro. Pero creo, al analizar el contexto africano, erróneamente existe la proclividad de apreciar la política como todo. Nuestras costumbres, valores, tradiciones, en fin, nuestra cultura, nuestra capacitación, nuestro nivel de integración social y en el mundo, son iguales de importancia para el desarrollo social al igual que la política.

    Al valorar la importancia de la educación e instrucción social, no comparto su determinación sobre Lucas Nguema Esono. Creo que Lucas puede ser un perfecto Ministro de Educación y lo ha sido. Por que una cosa es la formación formal, instrucción universitaria y otra muy diferente de igual importancia, es la formación humana, e histórica social…Y Lucas posee sólidos conocimientos sobre la realidad de Guinea Ecuatorial más que muchos egresados de las Universidades. A demás, al igual que en muchos países más desarrollados, los Ministros cuentan con asesores de todo tipo y gabinetes que elaboran y diseñan el trabajo, y Lucas también tuvo los suyos e hizo su trabajo.

    Tampoco comparto otra afirmación poco precisa, cual es que gran parte de los intelectos de Guinea Ecuatorial están en el exilio…por favor señor Lucky denos las cifras?, cuantos son en comparación a los que trabajan hoy en el Gobierno? y quienes son?,,,o quizás cualquier persona que critica desde el exilio al Gobierno se le coloca de intelecto?, Salomón Abeso?, Raimundo Ela, Severo Moto Nsa, Ela Abeme, Ayeca Eyene Rufino…? son los intelectos?…si son los intelectos, puedo reconocer que es la desgracia de Guinea Ecuatorial…los intelectos lo son en cualquier parte…nos gustaría ver sus reconocimientos internacionales, premios, galardones, publicaciones científicas o políticas, inventos, etc…queremos ver…

    Con respecto al este habla de Kenia, Nigeria, Benin y otros como modelos de democracia en África, solo debo indicarle que esta en una profunda confusión entre la alternancia de poder y el proceso democrático…Y para corroborar con mi comentario, le invito a dialogar con un verdadero opositor de uno de estos países citados, al margen de África del Sur y encontrara los mismos problemas y los mismos vicios democráticos…Una cosa es aparentar la alternancia y otra la democracia real a estilo occidental…

    Responder
  8. el panafricanista

    diciembre 19th, 2015

    “Nada hay como el pasado para ayudarnos a entender el presente”, dice Sir Lucky.

    Y como siempre, debo felicitar a Lucky por esta lección de historia, muy interesante para ayudarnos a entender el presente. M. Jackson cantó “remember the temp”

    Pero como señala Lucia, Sir Lucky debería tener en cuenta otras variables en sus reflexiones sobre la democracia y la dictadura, porque en efecto, resolver una ecuación con solo dos variables no es lo mismo que tratar una ecuación con tres o más variables.

    Es mi modesto parecer, que mucho está en lo relativismo y por eso es muy importante no manejar solo dos variables: democracia + dictadura; olvidándose de factores como el desarrollo económico, la formación o el nivel de asimilación de la población, las influencias de las potencias externas, etc. Y justamente por esta razón, no se puede ser cierto que África y la democracia son opuestos.

    Sin necesidad de ir más en la historia, creo que muchos países africanos como Senegal, Cabo Verde, Benin, Etiopia, Mozambique, Sao Tomé y Príncipe, poco a poco están asimilando el proceso en sus sistemas políticos. Muchos estados africanos están cambiando sus constituciones (como lo hicieron los americanos en los siglos anteriores) para adecuarlas a las exigencias del tiempo. Son pocos pero significativos pasos hacia adelante. No valorar estos pasos es no tener presente la historia, o simplemente porque queremos ya hacerlo como en España o en Francia, en los EEUU; y esto sería como el dicho del antílope, “que pensó que al quedarse en cinta en el lecho de los elefantes daría a luz un elefantino”.

    Evidentemente África como los demás lo lograría sin dudas, a diferencia de cómo sostiene Constantino, porque los africanos somos tan humanos como cualesquiera, y como tal aspiramos a ser libres y democráticos. “Caminando se hace camino”. Lo que todo el mundo ha hecho, y nosotros, con a las espaldas historias increíbles como ha recordado Sir Lucky, poco a poco estamos en ello, pero hay que ir pisando la senda y no dando saltos porque quiero que aquí demos puñetazos como se hace en España, no absolutamente.

    Y para concluir como Lucky, pero con pies en tierras africanas diría: África y Democracia sí que se pueden mezclar, pero nosotros los hijos de esta Gran Patria tenemos que poner de nuestra parte, educación, cultura, esfuerzo, sacrificio, voluntad, trabajo y sabiduría, para orientarnos mejor hacia nuestro norte, empoderarnos de lo nuestro y evitar de ser sofocados con las influencias y dictámenes extra-africanos bajo la eterna bandera de quien lo hace siempre mejor. No basta con desearlo. Hay que merecerlo esta realidad democrática, porque es posible y estamos en el camino.

    Responder
  9. Economía?

    diciembre 19th, 2015

    Me dirá que Kenya, Ghana, Benín, Suráfrica, Sao Tomé, Nigeria, etc ya consolidaron sus economías, Lucía?

    Menuda opinion.

    Responder
    • el panafricanista

      diciembre 20th, 2015

      Sr Economía¿

      Usted hace una pregunta a Lucia y yo a usted: la democracia debe ser importada o asimilada? Debe ser impuesta o empoderada por unos mismos?

      Vea usted mismo, de los 6 países señalados casi todos son ex-colonias inglesas; solo una es francesa, otra lusa. ¿Sabe usted por qué?. Hay que empezar reflexionando del por qué de las cosas. Los ejemplos son muy bonitos y todos aspiramos a ser mejores, ¿pero cómo?.

      Responder
  10. Lucia

    diciembre 19th, 2015

    Creo reconocer el esfuerzo reflexivo de Lucky, pero pasa como ha pasado con muchos temas, enfocarse en unos factores o variables sin reconocer a otros …

    Señor Lucky ha hablado de valores y culturas y la democracia o el fracaso de la democracia. Pero desgraciadamente olvido en su análisis de subrayar la importancia de variables como el desarrollo económico y el nivel de instrucción o formación del pueblo …

    Los paises occidentales adquieren la democracia tras consolidar sus economías a través de la revolución industrial y el desarrollo de la economía capitalista, en cambio se pide a África abrazar la democracia antes de consolidar sus economías …por eso no funciona, porque tampoco funcionó en los paises occidentales …

    Responder
    • Sir Lucky Dube

      diciembre 19th, 2015

      Hola Lucia.

      Primero que nada, gracias por leer.

      Luego, déjeme decirle -porque eso no tenía usted porqué saberlo- que el artículo es una réplica a otro artículo publicado por un compatriota, en el que se sostenía que la democracia no es aplicable a África debido a su incompatibilidad con nuestras costumbres, tradiciones o valores. Este artículo, a grosso modo, pretende rebatir esa idea. Por lo que le pido que analice el artículo, principalmente, en ese contexto.

      Por otro lado, si ha tenido la ocasión de leerme en anteriores publicaciones, se dará cuenta de que siempre pongo en valor la CULTURA y la EDUCACIÓN como el camino hacia la libertad. Por lo que, en ningún caso, intento obviar el nivel de INSTRUCCIÓN, ni tampoco el factor del DESARROLLO ECONÓMICO. Lo que sucede, como digo en éste y en artículos anteriores, es que la democracia, así como el desarrollo económico y el nivel de instrucción y formación de los ciudadanos, encuentran su principal obstáculo en los sistemas políticos instalados en África. Separar o pretender separar la POLÍTICA de la ECONOMÍA es un error de principiante.

      Daré por supuesto que es usted guineana, y tomemos como ejemplo nuestro país. El Sr. Lucas Nguema Esono ha sido, entre otras cosas, ministro de Educación. Una persona de la no se conocen estudios medios ni superiores, él mismo lo ha reconocido en más de una ocasión. Estará de acuerdo conmigo en que si una persona sin formación dirige el ministerio del que depende, en buena medida, el nivel de instrucción del país, es que en ese país algo falla… ¿Cómo vamos a alcanzar buenos niveles de instrucción? Si nuestras dictaduras persiguen y atacan a la cultura, la lucidez y la erudición al tiempo que premian la mediocridad, la estupidez y la ignorancia…

      Los guineanos más cualificados intelectualmente están en el exilio, y de los quedan en el país, más de la mitad son marginados por su militancia en la oposición. Quien le diga lo contrario, sencillamente le estará engañando… La clave de todo está en entender que LA POLÍTICA LO CONDICIONA TODO, absolutamente todo. Incluidos instrucción y economía.

      Lo dicho, gracias por leer.
      Un saludo.

      Responder

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