El Gobierno de Guinea Ecuatorial pierde el control en la gestión de la pandemia del COVID-19. Entre la falta de coordinación por parte del Comité Técnico de Respuesta y Vigilancia del Coronavirus y el Ministerio de Sanidad para adoptar medidas de seguridad en la población, la poca transparencia en la comunicación del alcance de la pandemia y la doble vara de medir en la aplicación de medidas de protección para ciudadanos ecuatoguineanos y extranjeros, estamos ante una grave crisis que impide controlar la expansión del virus y cuyas consecuencias recaerán sobre los más desfavorecidos.

Sumado a esto, se acaba de conocer que el Gobierno de Guinea Ecuatorial enviará un avión a Madagascar para comprar el supuesto compuesto líquido que cura el, nombrado como ‘Covid-Organics’, que ha sido desarrollado por el Instituto Malgache de Investigación Aplicada (IMRA). Madagascar tiene la intención de vender a los países africanos su «remedio», y Guinea Ecuatorial es uno de sus principales clientes. ¿Quién será el primer paciente que probará el primer medicamento?

Ciudadanos y periodistas confinados en hoteles

Según ha sabido Diario Rombe por fuentes extraoficiales, las 44 personas contagiadas, anunciadas este sábado, y una decena de periodistas de la TVGE se encuentran en cuarentena en el Hotel Bamy de Malabo donde comparten edificio con otras personas que pudieron estar en contacto con personas infectadas.

Entre ellas, una de las empleadas de la televisión pública ha dado positivo en la prueba del COVID-19. La reportera, que cubre la información en el Ministerio de Sanidad, fue informada de los resultados de la prueba durante la tarde del sábado vía telefónica por el propio ministerio en el que trabaja. A partir de entonces, en lugar de seguir el protocolo habitual en estos casos que sería el de ingresarla en el hospital, ponerla bajo el tratamiento establecido por la OMS y tomar las medidas de protección para sus familiares y personas con las que convive y ha tenido contacto en los últimos días, lo que se hizo fue trasladarla al hotel Bamy, donde además de no recibir tratamiento alguno, comparte espacio con otros compañeros de la televisión.

El relato de una fuente cercana a la reportera da cuenta de la desprotección y el riesgo que vive no solo las personas confinadas por gobierno en hoteles sino los familiares de esas personas que han estado en contacto con ellas y siguen sin recibir la atención necesaria por las autoridades sanitarias: “Desde ayer que se la llevaron, no le han tomado la temperatura. No les hacen ningún tratamiento, están abandonadas en las habitaciones del hotel. Y a sus hijos, así como a su pareja que ahora está con los niños, no les han hecho pruebas para descartar posibles contagios”. La reportera tiene cuatro hijos menores de 15 años y ninguno de ellos ha sido puesto en cuarentena a pesar de que son precisamente los niños los principales transmisores del virus.

Además, sostiene la misma fuente que, aunque el Comité Técnico de Respuesta y Vigilancia del Coronavirus habilitó unos números de teléfono para atender las solicitudes de la población en relación a la emergencia sanitaria del COVID-19, la comisión no responde a las llamadas que realizan los ciudadanos que buscando ayuda, tienen miedo porque no quieren contagiarse y terminan por abandonar a los enfermos: “están llamando a los teléfonos habilitados por el Comité pero no contestan y cuando lo hacen dicen igual: mañana, mañana, mañana. La familia de la periodista está con miedo, así como los amigos, primos, hermanos, todos… no hay pruebas y se teme lo peor”.

En el caso de los ecuatoguineanos contagiados que no reciben ningún tipo de tratamiento por parte de las autoridades sanitarias, “en ocasiones”, denuncia un miembro del Comité, “muchos huyen del lugar por pasar hambre y eso supone un grave problema que no se puede tolerar”.

Trato de favor para extranjeros trasladado a Sampaka

Las condiciones en las que mantienen a los ciudadanos ecuatoguineanos frente a esta pandemia distan mucho de los privilegios a los que sí tienen acceso algunos ciudadanos extranjeros.

Una denuncia ante el Comité Técnico de Respuesta y Vigilancia del Coronavirus ha dado a conocer que algunos pacientes extranjeros que dieron positivo de COVID-19 han sido trasladados al Hospital de Sampaka donde reciben estrictos tratamientos y seguimientos médicos además de visitas de empresarios y personalidades influyentes.

La alerta fue dada por unas recientes imágenes que habrían recibido algunos miembros del Comité provocando el estallido no solo de estos sanitarios, sino de los ecuatoguineanos confinados en hoteles. Las imágenes revelan que, un israelí (46 años) y su pareja peruana (36 años), ambos médico y enfermera del Centro Médico la Paz de Malabo, están ingresados en el Hospital de Sampaka, donde comparten habitación, reciben tratamiento médico e incluso visitas, tal y como lo han dado a conocer en sus perfiles personales de redes sociales.

En una de las imágenes a las que ha tenido acceso Diario Rombe, realizadas por el mismo médico y su esposa, agradecen a Dios “por amigos increíbles… (Martin y Pepi)”, y terminan por reconocer que dichos alimentos (del reconocido restaurante ‘Image’ de la ciudad de Malabo), les habrían generado problemas respiratorios: “aunque hemos estresado al equipo médico por los problemas para respirar luego de semejante comida”.

Ya no solo enfurece al Comité Técnico el hecho de que los alimentos fueron enviados por el prestigioso restaurante que es propiedad del Ministro de Minas e Hidrocarburos, Gabriel Mbaga Obiang Lima y su esposa, Virginia Esther Maye Mba, pero gestionado por la hermana de esta última y su esposo español, sino que se ingresaron al hospital desde el exterior del mismo, una negligencia que no se puede tolerar porque expone a todas la personas que se encuentran ahora mismo dentro del centro médico. Además, las visitas de toda persona que no pertenezca al personal sanitario están prohibidas con el fin de evitar una rápida propagación del Coronavirus. Una medida que, por las evidencias, no se está cumpliendo.

Tenemos casos de muchas personas contagiadas que están alojadas en los hoteles y no se benefician de esos privilegios, muchos llevan semanas sin poder ver a sus familias ni recibir alimentos del restaurante de Gabriel Mbaga y Virginia Esther porque así lo quiere el Ministerio de Sanidad”, denuncian. Es totalmente vergonzoso, “presumen de estar comiendo alimentos de un restaurante pijo de Malabo mientras a los ecuatoguineanos los tienen abandonados a su suerte, esperando la probable muerte por el COVID-19, donde no reciben ninguna clase de asistencia médica”.

Otra de las imágenes es todavía más preocupante. Las fuentes extraoficiales del Comité Técnico de Respuesta y Vigilancia del Coronavirus han denunciado: “los supuestos pacientes de COVID-19 no pueden compartir habitación”, y este hecho, advierten a los titulares del ministerio de sanidad y bienestar social “contravienen las recomendaciones que la Organización Mundial de la Salud”, que solo tendría sentido cuando los hospitales de Guinea Ecuatorial estuvieran en una situación de colapso que no viene al caso, ya que, están siendo ocupados en su mayoría por pacientes extranjeros de raza blanca.

El Ministro de Sanidad y Bienestar Social, Salomón Nguema Owono y el Viceministro de Sanidad y Bienestar Social, Mitoha Ondo’o Ayekaba, han restringido la afluencia de familiares en las instalaciones de los hoteles y evitan trasladar a los pacientes ecuatoguineanos en los Hospitales como es el caso de Sampaka, pero sí permiten esos tratos desiguales con el pueblo al que piden diariamente lealtad y patriotismo.

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