Por: Sir Lucky Dube

CIUDADANO Y COMUNICADOR

“El programa Uhuru África tiene como objetivo crear epistemología, conocimiento y conciencia para revertir el determinismo”  -Abuy Nfubea-

Como he dicho más de una vez, África es un continente condicionado por sus circunstancias históricas y actuales, un continente condicionado por una deshistorizada historia cargada de tragedias, adversidades y desgracias. Esclavitud, colonizaciones, descolonizaciones e independencias mal entregadas por las metrópolis y peor asumidas por las ex colonias… Y así llegaron sangrientas dictaduras por todo el continente. Es ahora cuando parece que nos estamos despertando de nuestro letargo, es ahora cuando parece que queremos revertir el determinismo histórico y educacional que nos ha condicionado hasta ahora, o por lo menos, utilizarlo para aprender, para crecer y sobre todo para no repetir errores. Guinea Ecuatorial, en tanto que país africano, no escapa a la realidad determinada por su historia, y como el resto de África, ya va siendo hora de que tomemos conciencia de la necesidad despojarnos de una de las peores manchas de nuestra historia: Teodoro Obiang Nguema. No hago ningún descubrimiento cuando afirmo que Guinea Ecuatorial lleva unos cuantos años viviendo en un escenario de desconcierto. Conforme pasa el tiempo, aumenta la sensación de que hay un régimen que ha agotado todas sus formas de supervivencia, que hay un régimen que está a punto de morir, pero que no termina de morirse. Paralelamente, existe un sentimiento latente de esperanza, de ganas de cambiar hacia algo que se espera que mejore lo que hay ahora, pero ese sentimiento tampoco termina de florecer, no termina de traducirse en acciones. Y es en ese punto donde, en mi opinión, se hace imprescindible la presencia de un sector periodístico serio, pues considero que los periodistas representan un colectivo profesional fundamental para que un país alcance la Libertad y la Democracia… Así pues, en ésta ocasión vengo a hablarles uno de los agentes que utiliza el régimen de Obiang para mantener a una gran mayoría de la población en un permanente estado de imbecilización; vengo a hablarles del nocivo y pernicioso adoctrinamiento unidireccional de los medios de comunicación en nuestro país. En definitiva, en ésta entrega vengo a hablarles de nuestro Periodismo de Adulación.

Sin título

Como profesión, el periodismo es la actividad de recoger, elaborar y difundir información actual o de interés para transmitirla al público a través de prensa, radio, TV o Internet. Pero para mí lo interesante es la parte que tiene que ver con la ética y el compromiso de los periodistas, con esa cosa a la que llaman Deontología Periodística.

En mi opinión, un periodista debe serlo por vocación antes que por cualquier otro motivo, su cualidad esencial es la voluntad de servir, tomar conciencia de que su trabajo es administrar un bien común, garantizar un servicio público y ayudar a que el ciudadano disfrute de uno de sus derechos más elementales como es el derecho a la información… información que debe ser contrastada, rigurosa, veraz, objetiva, imparcial y depurada de impurezas. Cuando alguien decide hacerse periodista, debe ser consciente de que adquiere un compromiso con su sociedad, debe saber que su público y su cliente son los ciudadanos y que es a ellos a quienes debe lealtad. Luego, por supuesto que íntimamente podrá –el periodista– tener las ideologías y pensamientos que quiera, pero no puede olvidar nunca que es un agente de la sociedad cuyo papel es vigilar al poder establecido… Recuerdo que hace años, un programa de radio en Guinea tenía como cabecera la frase ‘informar, formar y entretener’; no recuerdo el nombre del programa y no sé si se sigue emitiendo, pero informar y formar es precisamente lo que NO se hace en Guinea Ecuatorial desde hace muchísimo tiempo. El periodismo es inevitablemente un lugar de lucha social e ideológica, y consecuentemente de lucha política. Si bien es necesaria la actividad periodística en toda sociedad, en una dictadura tan atroz como la de Guinea Ecuatorial es todavía mayor la necesidad de un periodismo responsable, que sea sensible a las necesidades del pueblo, a su sufrimiento y a su agonía. Decía George Orwell que “Periodismo es publicar lo que alguien no quiere que publiques, y todo lo demás son relaciones públicas”. En ese sentido, los periodistas deben hurgar en la vida político-social de su país y denunciar las malas prácticas, los abusos, las corruptelas y las injusticias… los periodistas deben ser un altavoz para el pueblo, contar sus pesares y sus miserias, intentar hacer que se escuche a quienes no tienen voz, a quienes no tienen a su disposición una radio,  una televisión o un PDGE como aparato de propaganda. Y también deben publicar lo que se hace bien, cuando se hace algo bien, por supuesto que sí,  pero… ¿Qué es lo que se hace bien en Guinea?

Fue a principios del siglo XX cuando Joseph Pulitzer (padre del periodismo de masas) revolucionó la industria, dando lugar al periodismo según se entiende hoy. En 1912, Pulitzer fundó y financió la primera Escuela de Periodismo en la Universidad de Columbia, poniendo, de ésta forma, la primera piedra para que el periodismo se implantara como una rama más de la educación especializada.

Hago éste apunte porque sinceramente no sé que les dijeron a los periodistas de Guinea Ecuatorial en las facultades o escuelas de periodismo donde obtuvieron sus titulaciones. Tampoco está en mi ánimo cuestionar el nivel académico de nadie, ¡Dios me libre! pero es que miro el periodismo de mi país y no veo más que adulación y oportunismo barato por todas partes. El nuestro es un periodismo de peloteo, de servilismo, de zalamería, de una abyección permanente. Actitudes –todas ellas– que bien podrían explicarse por el miedo causado por estar bajo una dictadura, si no fuera porque a casi todos nuestros periodistas se les ve muy cómodos en el papel de aduladores, defienden lo indefendible con una convicción y un convencimiento que escapa a la comprensión de cualquier mente racional.  

La RTVGE y la TV Asonga son verdaderos instrumentos de propaganda y enaltecimiento de la dictadura a la que sirven. El 90% de su programación está pensada para alabanza y gloria de Teodoro Obiang, su primera dama, el Tontorín de su hijo y el grueso del régimen al que representan. No soy ningún experto ni nada parecido, pero entiendo que la programación de un medio de comunicación sustentado con los recursos públicos de un país, debe tener contenidos educativos, culturales y de entretenimiento, pero sobretodo debe informar sobre la realidad sociopolítica del país y generar opinión, no doctrina. En el mismo orden de ideas,  considero imprescindible para el desarrollo de sus funciones que los medios de comunicación deben estar libres de toda injerencia política, la independencia y la libertad de actuación son condición ‘sine qua non’ para que los periodistas ejerzan su oficio con el rigor y la honestidad que exige su código deontológico. Sin embargo, en Guinea Ecuatorial es notorio que el periodismo está totalmente condicionado por el régimen imperante, los mensajes pro-régimen son la consigna general a la que todos deben ceñirse sin el más mínimo cuestionamiento, no hay espacio para la improvisación ni la creatividad, todos los periodistas deben seguir a rajatabla el guión preestablecido para rendir pleitesía al Fundador del gran ‘movimiento de masas’… y la primera prueba de ello, es que sólo en dictaduras como la de Teodoro Obiang hay un ministerio específico para la Información, Prensa y Radio, hecho que directamente anula el concepto de libertad de pensamiento, y en consecuencia, el de libertad de expresión. Tanto la independencia como la libertad de los medios de comunicación son condiciones necesarias –que no suficientes– para que un país pueda considerarse Democracia.

Una relación ideal entre periodismo y política puede explicarse a través del Dilema del Erizo, del filósofo alemán Arthur Schopenhauer. (Como sabéis, el erizo es un animal parecido al puercoespín) Y dice así el dilema: “En una noche de frío, los erizos se buscan unos a otros para darse calor. Acercarse mucho conlleva el daño causado por las púas o espinas del erizo vecino, pero alejarse mucho implica un aumento de la sensación de frío. Por lo tanto, deben seguir moviéndose hasta encontrar la distancia que les sea más soportable, el punto de separación óptimo”.

Con ésta parábola trato de explicar que los periodistas deben guardar ciertas distancias con los políticos y con la clase dominante en general para que éstos no interfieran en su trabajo. Es decir, que deben estar lo suficientemente cerca para entender lo que hacen y poder contárselo a los ciudadanos… pero lo suficientemente lejos para no contaminarse, ni convertirse en simples comparsas al servicio del poder político, que es, en efecto, lo que sucede actualmente con todo el sector periodístico en Guinea Ecuatorial. 

Capítulo especial merece el programa Actualidad Presidencial de la televisión pública de nuestro país (RTVGE). En el contexto de una dictadura, el propio nombre del invento ya es premonitorio del tipo de programa que tenemos entre manos. Se trata del programa que lleva la bandera del clientelismo, la zalamería y el oportunismo barato, una despreciable caricatura que pretende simular un espacio de opinión y debate. Actualidad Presidencial es una vergüenza para el periodismo como profesión, es un programa situado en las antípodas de la información objetiva e imparcial, es abyección y sumisión en estado puro… es la adulación llevada a su máxima expresión.

El programa en cuestión está compuesto por un elenco pseudoperiodistas, cortados todos ellos por el mismo patrón: Filiberto Nseme, Manuel Ndong Bibang, Ambrosio José Monsuy Mikue, Pastor Mbá Nchama, Javier Obama Nsue Nchama y José Esono Bacale son algunos de los contertulios habituales de un programa conducido por el mayor adulador de todos Eugenio Nsé Obiang. Hombre polifacético donde los haya, es Director de la Prensa Presidencial y Fiscal, además de dirigir en mencionado show de aduladores. Generalmente no soy partidario de hablar de las cuestiones personales de nadie en lo absoluto, pero en ésta ocasión me permitirán hacer una excepción para probar la bajeza de un personaje cuyo deber es, entre otros, informar con objetividad sobre la realidad sociopolítica del país. 

En el año 2001, Gabriel Nsé Obiang, un opositor que antes había sido teniente del ejército de Obiang huyó de Guinea para exiliarse en España. Su huida provocó que el régimen empezara a hostigar a Luis Ntutumu Obiang y Jacinto Micha Obiang (hermanos de Gabriel). En el 2003 fueron acusados de un intento de golpe de estado. Luis fue apresado y encarcelado en Black Beach donde fue vejado y torturado hasta que en 2011 quedó en libertad, junto con otros presos, merced a un indulto del que Obiang alegó ‘razones humanitarias’. Por su parte, Jacinto huyó a Camerún cargando dos maletas de dinero que luego enviaría –transferencias mediante– a su hermano Gabriel. De Camerún se fue a Benín y tras obtener el status de exiliado político recaló en Nigeria. Allí fue secuestrado junto con otros tres guineanos y una vez desembarcados en Guinea Ecuatorial, fueron fusilados por un pelotón militar en Punta Fernanda (Malabo), en agosto de 2010.

Ésta historia viene a cuento porque el opositor Gabriel Nsé Obiang, el ex presidiario Luis Ntutumu Obiang y el fusilado Jacinto Micha Obiang son primos hermanos directos del periodista Eugenio Nsé Obiang. Esto quiere decir que éste señor se pasa la vida adulando y divinizando a un dictador y a un régimen que no solo han destrozado un país, sino que han torturado y asesinado a su propia familia. Os cuento todo esto para reflejar la catadura moral del personaje, para que veáis que algo tan importante como nuestro derecho a estar informados descansa en manos de gentuza como Eugenio Nsé. No sé ustedes, pero en lo que a mí respecta, una persona que traiciona a su propia familia no merece la menor credibilidad, ni como persona ni como profesional.

Como si todo lo anterior no fuera suficiente, suele ser bastante habitual ver y oír a los contertulios de Actualidad Presidencial congratularse de vivir en un estado de derecho y presumir de un parlamento con representación del gobierno y de la oposición (a lo que llaman grupo mixto), es frecuente ver a éstos periodistas alardear de los trece partidos que tienen legalizados en el país, que dicho sea de paso, se trata de partidos cuya función es estrictamente ornamental y decorativa, partidos completamente escasos de personalidad, totalmente subyugados y sometidos al mandato imperativo del PDGE. Parece claro que para esa partida de incompetentes su falso multipartidismo es forzosamente un sucedáneo de Democracia. En fin, se puede ver a éstos periodistas haciendo de todo menos su trabajo… Y a los hechos me remito:

  1. El año pasado, el Vicepresidente Segundo, encargado de Defensa y Seguridad del Estado Teodoro Nguema Obiang, estaba procesado por la justicia francesa y estadounidense por corrupción y blanqueo de capitales. En el caso de los EEUU, Jennifer Shasky Calvery, directora del FinCEN (Unidad de Delitos Financieros del Departamento del Tesoro de los EEUU) obligó a Tontorín a vender sus propiedades, a cambio de retirar las acusaciones contra él, hecho que de por sí ya prueba su culpabilidad, aunque yo, desde luego, no tenía ninguna duda de que es culpable de éstos y de otros delitos… Pero con independencia de que fuera culpable o inocente de los cargos, el deber de los periodistas es investigar en nombre del pueblo y del derecho a la información, su deber es buscar la verdad y pedir explicaciones sobre porqué un representante de su gobierno está implicado en procesos judiciales fuera del territorio nacional, para después contárselo a los ciudadanos. Pero NO, nuestros aduladores no están para eso, prefieren callar y seguir engañando y traicionando a su profesión y sobre todo traicionando al pueblo. Por cierto, con la ley en la mano, el cargo de Vicepresidente Segundo es totalmente inconstitucional, esto es que no está recogido en la Ley Fundamental de Guinea Ecuatorial, ni en la antigua ni en la reformada, pero por supuesto, de eso tampoco quieren hablar nuestros periodistas.
  1. A comienzos de 2015, Gabriel Mbega Obiang, hermano listo de Tontorín, intentó sacar del país unos contenedores cargados con ingentes cantidades de dinero, con la intención de enviarlos a Sao Tomé y Príncipe, país de procedencia de Cristina Lima, madre de Gabriel. En todo el país se hizo eco de la noticia. Desde el punto de vista del respeto a la ley, el artículo 15, apartado 2 de la Ley Fundamental dice, y cito textualmente, que  Los actos de corrupción también serán castigados por la ley. De éste incidente ¿alguien ha escuchado una sola explicación por parte de los medios de comunicación? ¿una sola denuncia? ¿una sola condena? ¿una sola pregunta? No digo que ellos sean los responsables de dar explicaciones, pero sí que lo son de pedirlas, de hurgar y escarbar hasta llegar a la verdad, pero nuestros periodistas no parecen estar por esa labor, ni muchísimo menos.
  1. Hace poco, el profesor Celestino OKENVE fue encarcelado por repartir panfletos y octavillas en protesta contra de la CAN 2015 (lo cual, que se sepa, no es ningún delito). En el momento de su detención, no pesaba sobre él cargo alguno y tampoco se le imputó ningún cargo tras ser detenido. Por lo tanto, su detención supuso una violación flagrante de sus derechos como ciudadano, en virtud de lo dispuesto en la Ley Fundamental de Guinea Ecuatorial, reformada en noviembre de 2011, la cual en su artículo 13 apartado 1 establece que el ciudadano goza, entre otros, de los siguientes derechos y libertades:
  1. b) A la libertad de expresión, de pensamiento, ideas y opiniones.
  2. e) Al honor y a la buena reputación.
  3. i) Al derecho de habeas corpus y de amparo.
  4. m) A no ser privado de su libertad sino en virtud de orden judicial, salvo en los casos previstos por la ley y los de delito flagrante.
  5. n) A ser informado de la causa o razones de su detención.
  6. o) A presumirse inocente mientras no se haya demostrado legalmente su culpabilidad.

Todos éstos derechos y muchos otros contemplados en la Ley Fundamental fueron ninguneados por la policía o el cuerpo de seguridad que detuvo a Celestino Okenve con el silencio cómplice de los medios de comunicación, los mismos que se llenan la boca con la falacia de que Guinea Ecuatorial es un estado de derecho.

  1. El ranking de IDH de las Naciones Unidas dice que Guinea Ecuatorial ha pasado de estar en el puesto 136 al puesto 144 de un total de 187 países. Según el FMI, nuestra Deuda Pública en 2013 superó los 1.054 Millones de €; tenemos un Déficit Público de -920 millones de €; y en el ranking de Índice de Percepción de la Corrupción ocupamos el puesto 163 de un total de 177. Ni el gobierno de Guinea Ecuatorial, ni su departamento de economía, ni el de hacienda, ni el de presupuestos dicen nada a cerca de éstos y otros datos que reflejan la realidad económica del país… y el sector periodístico sin inmutarse, ni una sola pregunta, ni un solo comentario al respecto. De lo que sí hablan es de los elefantes blancos de su presidente, de su complejo residencial en KO-ETÉ, de SIPOPO, de OYALA y demás despropósitos del dictador en términos de gasto público descontrolado.
  1. Que una dictadura censure a la prensa que tiene en contra es algo que ha sucedido toda la vida, pero aunque sólo sea por ética periodística y por solidaridad con profesionales del mismo gremio, entiendo que un programa como Actualidad Presidencial o cualquier grupo de periodistas deberían, a pesar de las diferencias ideológicas, condenar la censura que sufren los Macuto, Rombe, Voz de los Sin Voz, J&Q entre otros. Entiendo que los ciudadanos merecen tener derecho a elegir de quién reciben la información, la gente debería poder decidir a quién se creen y a quién dejan de creer… Si tan buenos periodistas son, si están seguros del buen servicio que prestan a los ciudadanos ¿Por qué no compiten con otros medios en igualdad de condiciones? ¿Por qué no dejan elegir a los ciudadanos? ¿Por qué no condenan la censura contra los otros medios?

Parece claro que la dictadura que nos ha tocado en desgracia, también tiene la intención de dejarnos en herencia un periodismo servil, deplorable y carente de todo sentido ético. Decía Malcom X que “Si no estás prevenido frente a los medios de comunicación, pueden hacerte amar al opresor  y odiar al oprimido”. Sin saberlo, el bueno de Malcom nos estaba previniendo contra una lacra social; contra una forma de periodismo extremadamente nocivo para el libre pensamiento; contra un grupo de aduladores compulsivos, que en plenitud de facultades físicas y mentales han decidido, en conciencia, traicionar a los oprimidos y servir al opresor. Sin saberlo, el bueno de Malcom nos estaba previniendo contra ese programa: Adulación Presidencial.

Hace un tiempo, se me ocurrió acuñar la expresión ‘Obianguemismo Sociológico’ para referirme a una serie de vicios adquiridos por la sociedad guineana, a unos rasgos sociales que son herencia del régimen de Obiang y que la sociedad guineana ha convertido en su decálogo de actuaciones, conocido en el país como Guineología… Algunos de esos rasgos son la desidia, la pasividad, el conformismo, el aceptar cualquier información sin cuestionar su lógica, su coherencia o su veracidad. Siempre sostuve que las soluciones a los problemas de Guinea Ecuatorial saldrán de los propios ciudadanos guineanos, así mismo considero que gran parte de esas soluciones dependerán de los esfuerzos que estemos dispuestos a realizar y de la adquisición de nuevos hábitos en nuestra vida cotidiana. Y uno de nuestros primeros desafíos es la forma que tenemos de recibir, interpretar y valorar la información que recibimos del régimen establecido en Guinea y sobretodo de sus medios de comunicación. Debemos empezar a hacer un buen uso de la información que recibimos, tenemos que empezar a hacer una buena selección de la información, analizar con rigor crítico todo lo que nos cuentan desde los medios de comunicación, desde el gobierno e incluso desde el exterior del país. Hay que cuestionarse las cosas  y no aceptar ninguna información sin someterla a un juicio racional.

Cuando el presidente Obiang, los miembros de su gobierno y sus caricaturizados medios de comunicación nos venden la idea de que la organización de la CAN2015 fue para salvar el honor del continente africano, los ciudadanos tenemos que pararnos y analizar un poco antes de aceptar ese embuste y esa patraña. Yo mismo soy aficionado al fútbol, y como guineoecuatoriano disfruto viendo jugar a mi selección. Pero como cualquier ser humano con una inteligencia media y algo de buena fe, tenemos que ser capaces de entender que hay millones de cosas más importantes que el fútbol. Debemos entender que el honor de África está en juego cuando tenemos las peores tasas de alfabetización del mundo, cuando tenemos los mayores índices de pobreza y malnutrición; el honor de África queda en entredicho cuando no funciona nuestra sanidad y cuando muchos de nuestros países siguen viviendo de las ayudas de ONG’s y organismos supraestatales; el honor de África no está a salvo cuando no hay ni una sola universidad africana entre las 300 mejores del ranking mundial; el honor de nuestro continente se ve afectado cuando nuestras mujeres siguen siendo el eslabón más débil de nuestra sociedad y cuando nuestros niños siguen siendo tratados como mercancía y son secuestrados por organizaciones como Boko Haram  ante la pasividad de nuestros gobiernos; en África no se puede hablar de honor cuando se elige a dinosaurios como Robert Mugabe como presidente de la Unión Africana.

 ¿Y qué decir del honor de Guinea Ecuatorial? Nuestro honor está por los suelos cuando nuestras cárceles siguen encerrando a presos de conciencia por la inconsciencia de quienes gobiernan; no hay honor en un país que tiene exiliados políticos, gente cuya vida se ve comprometida sólo por no compartir la forma de actuar de un gobierno dictatorial; el Sr. Obiang no puede hablarnos de honor cuando un territorio legítimamente nuestro como Mbañé ha sido ocupado por el ejército gabonés ante el mutismo y la displicencia del gobierno de Obiang y su ejército; no se puede hablar de honor con un gobierno que se dedica a dilapidar los recursos públicos del país, un gobierno que ha aumentado el déficit público, la deuda externa y los niveles de inflación; no hay ningún honor en encarcelar a una persona sólo por mostrar su disconformidad con la organización de un evento deportivo; no hay ningún honor en detener arbitrariamente a 600 críos por muestran su descontento; ningún colaborador del régimen de Obiang puede hablar de honor cuando tienen a los hijos de los pobres en la UNGE, mientras sus propios hijos se van a Estados Unidos o Inglaterra ¿Por qué no trabajan para que la UNGE esté entre las mejores universidades africanas? Obiang y sus lacayos viajan a Europa y EEUU  para disfrutar de los mejores servicios sanitarios ¿Por qué no procuran mejores hospitales y médicos para Guinea? ¿Acaso la falta de un buen sistema sanitario no perjudica a nuestro honor? La juventud guineana esconde sus fracasos y su desesperación en el alcohol y la promiscuidad sexual ¿Es que eso no perjudica el honor de Guinea? ¿Qué hace el gobierno al respecto? Y todas esas cosas son infinitamente más importantes que el fútbol,  trabajar para solucionar esos problemas es infinitamente más importante que organizar una CAN.

Os confieso que en cuanto a enfoques y planteamientos discrepo con más del 90% de la oposición guineana en el exterior del país, es más, no soy ni militante ni simpatizante de ninguno de sus partidos. Igualmente os confieso no sólo mi discrepancia, sino mi absoluto desprecio al actual gobierno de Guinea Ecuatorial y a los mal llamados partidos de la oposición en el interior del país… pero dicho esto, cuando Obiang, su gobierno y sus medios de comunicación intentan vendernos la idea de que la oposición en el exterior tiene la intención de llegar al país para sembrar el caos, el terror y la guerra para romper la ‘paz reinante’, cuando nos intentan convencer de que cualquiera que esté en contra del PDGE es un desalmado que pretende llegar a Guinea para aniquilar a sus propios hermanos guineanos, nosotros los ciudadanos tenemos que pararnos y analizar un poco; y nos daremos cuenta de que es el propio Obiang y sus colaboradores quienes tienen el dinero, las armas y los mercenarios para desencadenar un conflicto en cualquier momento, son ellos los que utilizan su poder para infundir miedo al pueblo y son ellos los que tiene en su bando a criminales de contrastada experiencia o ¿Acaso hay alguien en Guinea que no sepa que Cayo Ondó Mba Angue es un profesional del crimen? ¿Y Batho Obama Nsue? ¿Y Elías Bombero? ¿Y Armengol Ondó Nguema? ¿Acaso hay alguien en Guinea que no sepa que el propio Obiang Nguema fue el mayor asesino del régimen de Macías? Debemos desprendernos de esa especie amnesia selectiva que tenemos a veces y recordar la calaña de los personajes que nos gobiernan, debemos pensar y analizar lo que dicen y sobretodo quién nos lo dice, antes de creernos cualquier información como si fuera un dogma de fe.

No hace falta ni que hable de la última invención del régimen de Guinea, con una absurda acusación a la oposición de haber ido hasta no sé donde, a comprar no sé a quién para introducir el Ébola en Guinea Ecuatorial. En fin, una absurda estupidez sólo comprable a la ingenuidad de quienes se hayan creído semejante falacia.    

A riesgo de parecer repetitivo, quiero repetir –y valga redundancia– el mensaje de que todos los guineanos debemos enseñar y aprender a interpretar la información y a no dejarnos engañar con ideas y mensajes procedentes de la propaganda PDGEista. Como ya dije en una publicación anterior, en una sociedad donde todo el entorno obliga a divinizar a un dictador; en un sociedad donde hasta la Iglesia hace apología de un régimen corrupto y criminal; en una sociedad donde los medios de comunicación adoctrinan en el pensamiento único; en una sociedad donde todo es Obiang o Tontorín, donde todo es PDGE o antorcha; los padres de familia y educadores en general, tienen el derecho, el deber e incluso la obligación de actuar para producir el efecto contrario, deseducando de lo que el resto de la entorno educa y desinformando de lo que los medios de comunicación informan. Hay que aprender a desaprender de lo que nos enseñan programas como Actualidad Presidencial… Hay que vacunarse contra lacras como Eugenio Nsé Obiang, su bancada de aduladores y contra todo el que represente al Periodismo de Adulación.

Y como me tengo por una persona de talante conciliador y constructivo, siento la obligación y la responsabilidad de cerrar ésta entrega compartiendo una pequeña reflexión con todos los que trabajan en el sector periodístico de Guinea, incluidos los del programa Actualidad Presidencial. Soy consciente de que todo lo que he escrito será considerado como un ataque (y en efecto lo es) a lo que consideráis que es vuestro deber, también sé que pensaréis que albergo en mí grandes dosis de animadversión personal hacia vosotros, la cual cosa, os juro y os prometo que es radicalmente falsa y errónea, mi desprecio es hacia el gobierno y el núcleo duro del régimen y entiendo que vosotros sólo sois marionetas e instrumentos de propaganda… Dicho esto, la reflexión que espero y deseo que hagáis es que el tiempo y la madre naturaleza son siempre los mejores jueces. Al final, más tarde o más temprano cada uno de  nosotros acabará respondiendo por sus errores y sus aciertos, cada uno acabará cayendo por su propio peso. Decía mi padre, que la historia sirve para que aprendamos de ella, en ese sentido quiero que penséis que Macías también tenía gente que le adulaba y acabaron muertos, asesinatos por el propio Macías o por alguno de sus colaboradores, muchos acabaron asesinados por el mismo hombre al que vosotros hoy estáis adulando. Vosotros no sois los primeros periodistas de Guinea, ni siquiera sois los primeros aduladores del régimen de Obiang, ya los había mucho antes, y algunos de los que trabajaron para él están muertos o exiliados. Por poner un ejemplo, os acordaréis de un tal Antonio Fernando Nve Ngu, que fue portavoz del gobierno de Obiang. ¿Os acordáis de cuando salía en defensa de éste régimen? Y cuando mintió descaradamente a todo el país diciendo que Pedro Motú Mamiaga se había suicidado, cuando él sabía perfectamente que acababa de ser asesinado en Rabat por Elías bombero ¿Os acordáis de aquello? Seguramente él también pensaba que sería ‘amigo de Obiang’ toda su vida. Es un ejemplo, para que penséis y para que sepáis que vosotros no correréis mejor suerte. Teodoro Obiang ha demostrado que cuando tiene que quitarse a alguien de en medio, lo hace sin remordimiento alguno. Es un consejo para que sepáis que cuando Obiang caiga, os llevará a todos con él. Y si quedáis alguno, la propia sociedad se encargará de juzgaros y estigmatizaros. Insisto, vosotros no sois los primeros, antes de vosotros ya había gente adulando a dictadores, sólo espero que lo recordéis. Esto sólo es un consejo gratuito y vosotros sois muy libres de tomarlo o dejarlo. ¡Paz! 

Diario Rombe
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Un Comentario to: Periodismo de Adulación…

  1. Anónimo

    marzo 12, 2015

    Toda la población sabe que la RTVGE es un medio de propaganda para el régimen, todo está censurado antes de su publicación por los medios, de hecho, nada sale de esa televisión que no sea a favor de los que dirigen el país.

    Sobre Eugenio Nsé Obiang; desde mi punto de vista, es el “peor” periodista que tiene RTVGE, éste no habla sino que ladra, y cuando ya está ladrando habla un tanto pero diciendo muy poco; osea, una información que debría transmitir por un solo minuto, la amplia en más 5 para 10 minutos diciendo tonterías…. Eugenio tienes que cambiar, copia el ejemplo de Javier Obama Nsue Nchama o de Manuel Ndong Bibang cuando ejercía como periodista, no estás llamado a hablar mucho, sino decir lo justo y preciso como haya transcurrido el evento, hablas como pájaro Eugenio.

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