Según recoge el diario nigeriano The Guardian, una mujer presentó en Estados Unidos una demanda colectiva millonaria por acoso sexual contra la empresa de servicios petroleros, Schlumberger.  

Se trata de una segunda demanda de estas características por hechos ocurridos en África que tendrá que afrontar Schlumberger. La primera demanda por acoso sexual contra esta compañía sucedió en Pointe-Noire, ciudad económica y centro de petróleo de la República del Congo.  La empleada denunció haber sido agredida sexualmente por un alto ejecutivo de Schlumberger, Abraham Abia Biteo Roka, ahora director y socio gerente en Guinea Ecuatorial del bufete Clarence Abogados.  

Abraham Abia Biteo Roka

Los registros policiales de la región de Pointe Noire indican que Abraham Abia Biteo Roka fue detenido tras el incidente de agresión sexual contra una joven congoleña. Los registros muestran además que la policía dio crédito a la versión de los hechos de la mujer y trató de continuar con las investigaciones contra Abia que seguía detenido. Sin embargo, sin ninguna justificación aparente y sin cargos presentados, el Sr. Abia, quien proviene de una familia poderosa y políticamente bien conectada en Guinea Ecuatorial, fue liberado luego de que buscó la ayuda del gerente de logística de Schlumberger, quien intervino e hizo que el caso “desapareciera”.  

Los abogados congoleños se han hecho cargo del caso de forma gratuita y exigen respuestas del gobierno y de las empresas petroleras. 

The guardian contactó con los oficiales involucrados del por qué se abandonó el caso y se interrumpió la investigación. Bajo condición de anonimato, uno de los oficiales declaró que las órdenes de cerrar el caso y liberar al Sr. Abia sin cargos venían de arriba y que la policía no podía hacer nada. Es probable que el Sr. Abia se haya beneficiado de la intervención de Schlumberger y su influyente familia para silenciar a esta joven. 

El acoso sexual en Congo es delito y, de acuerdo con el Código Penal congoleño, puede ser condenado a entre dos y cinco años de prisión si le declaran culpable. En casos particularmente atroces, la pena puede igualar al máximo por violación, es decir, de cinco a diez años de prisión. 

Según un informe de derechos humanos sobre la República del Congo elaborado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, los casos de acoso sexual a menudo quedan impunes porque el gobierno no hace cumplir la ley de manera efectiva. Tampoco se recopilan estadísticas oficiales, por lo que los casos de acoso sexual que probablemente también ocurran en el sector petrolero no se informarán o, como en el caso de Abia, desaparecerán. 

Las empresas petroleras no deben ser cómplices del acoso sexual y abuso físico de las mujeres africanas. Schlumberger aún no ha respondido sobre el papel que desempeñó en la desaparición del caso contra el Sr. Abia. Desde entonces, Abia pasó a trabajar para Trident Energy, una empresa de cartera de Warburg Pincus, y actualmente es un alto ejecutivo. 

Las solicitudes a Trident Energy para comentar sobre el pasado de Abia también se han mantenido sin respuestas. Es probable que no sea el único caso de presunto abuso y acoso sexual que ha sido reprimido sin una adecuada investigación en perjuicio de las mujeres víctimas. 

¿Se enfrentarán alguna vez a la justicia personas poderosas como el Sr. Abraham Abia Biteo Roka, quien ahora es el patrón de Clarence Abogados? ¿Las autoridades congoleñas pedirán alguna vez a Abia y Schlumberger que indemnicen a esta joven y a otras víctimas? Ya es hora de que las empresas petroleras hagan más para aumentar la participación de las mujeres africanas en la industria y protegerlas del abuso y el acoso sexual. 

Fuente: https://guardian.ng/news/africas-oil-sector-sexual-assault-and-underrepresentation-of-the-female-gender/

Diario Rombe
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