El intento de evitar la impunidad de quienes hayan cometido los crímenes más graves contra la humanidad –crímenes de genocidio, de lesa humanidad, de guerra o de agresión, según el Estatuto de Roma– es la labor más loable de la Corte Penal Internacional. Aun con la limitación de su competencia, ya que esta se extiende solo a los delitos de esta naturaleza cometidos en un Estado Parte en el Estatuto, por un nacional de ese Estado o en un buque o aeronave registrado en él, lo cierto es que la persecución y castigo a sus responsables es una importante contribución complementaria a la Justicia, teniendo en cuenta además que los delitos de referencia no se investigan a nivel interno de muchos Estados Partes.

En cuanto a sus inconvenientes, cabe señalar primeramente el siguiente dato curioso. Y es que dos de los Miembros Permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Estados Unidos y la Federación de Rusia –por tanto, con derecho a veto– no son Partes en el Estatuto. Por lo que la Corte Penal Internacional no puede actuar en los casos de crímenes cometidos en dichos Estados, en los buques o aeronaves resgistrados en ellos, ni por sus nacionales. En cambio, habida cuenta de que el Consejo de Seguridad tiene la facultad de instar a la Corte a través del Fiscal de esta y en el marco del Capítulo VII de la Carta, a actuar frente a posibles crímenes cometidos en otros Estados según el Artículo 13, b) del Estatuo, resulta que cada uno de estos dos Estados sí puede perseguirlos desde el Consejo cuando le interesa, o vetar su persecución cuando afecta a sus intereses o aliados.

Por otra parte, aunque el Fiscal de la Corte puede iniciar de oficio la investigación de un crimen de la competencia de la Corte (Art. 15.1), la realidad es que, tratándose de un caso que afecta a las grandes potencias que son Partes en el Estatuto, los Fiscales suelen mirar para otro lado.

Desde esta perspectiva, las reticencias de los Jefes de Estado Africanos con relación a la imparcialidad de la Corte Penal Internacional no son infundadas, rigurosamente hablando. Pero de estas reservas a tratar de crear y esconderse en un sistema de aforamiento como se indica en la noticia, media un abismo. Aprobar enmiendas de aforamiento ante la Corte Africana de Justicia y Derechos Humanos, transmite sensación de reconocimiento de culpabilidad. En vez de darse fueros para no ser juzgados a nivel internacional, deberían gobernar bien y en democracia a nivel nacional a los mismos efectos.

Sarkoszy, expresidente francés, imputado por presunta corrupción, les estaría echando de menos ahora a sus excolegas africanos.

El Observador

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One Comment to: Ventajas e inconvenientes de la Corte Penal Internacional

  1. Savador Ezequiel Echek

    Julio 4th, 2014

    El que va para matar y robar o el que está matando y robando es el que se arma hasta los dientes porque sabe perfectamente lo que va a hacer o lo que está haciendo. Este es el caso de gran parte de los lideres africanos que en vez de ‘gobernar bien y en democracia’ abusan utilizando el máximo arma de poder que tienen (Jefes de Estado) para eludirse de crimenes que cometen. Pues, no nos debe extrañar porque es lo que hacen los crminales ya que su ‘reconocimiento de culpabilidad’ por el daño realizado les hace ponerse a la defensiva contra todos aquellos que se atrevan a señalarles el dedo. Mugabe retó una vez a los lideres africanos que le prohibian participar en la Cumbre de una UA “estaré ahi y quiero ver quién es el que subirá la mano para decir que no hace lo mismo que hago yo” (RGM). Este es el momento que les ha tocado y se han armado; esperemos el tiempo que toque a gente más razonables que sabrán que el pueblo es el que les manda y no ellos al pueblo.

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