“Un pais sin ley” de Juan Rafael Mbela Asangono

“Un pais sin ley” de Juan Rafael Mbela Asangono

“Uno de los males de Guinea Ecuatorial, quizá el mayor de todos, es el no respeto a la ley. La situación aquí es tan confusa, que la ley se llega a  confundir con el PDGE, partido de Obiang Nguema, “violador general de la ley”.coche-del-pdge

Yo siempre pienso que Guinea Ecuatorial es un país peculiar: todo el mundo se conoce; ha habido suficientes recursos naturales, digo ha habido porque sólo Obiang y sus hijos saben ahora qué tenemos como recursos naturales y qué hemos dejado de tener, tenemos muy poca población, etc. Todas estas circunstancias podían hacer de este país un pequeño paraíso, pero, lamentablemente, la ausencia de ley que fomenta a diario el señor Obiang Nguema hace imposible la vida en este país. Se diría que todos los guineanos estamos en libertad provisional, incluidos los que ahora parecen estar más protegidos.                   

Ya hubo un momento en que las placas de matrículas de los coches eran textos que incluían el pueblo, la fecha de nacimiento, el cargo y algún eslogan que hubiera acuñado “el primer pensador” en algún discurso  de los suyos. Por esta época circulaban en nuestras calles coches con estas matrículas: GMB (Gabriel Mba Bela), el alcalde de Malabo que nunca vio su sueño dorado cumplirse: “hacer de Malabo una ciudad parecida a Marbella”, Vacas Gordas (es lo que se leía en las placas de matrículas de los coches de Alejandro Evuna Owono Asangono, eterno ministro encargado de misiones), Pueblo de Atut – Efac ( así es como el ministro Engonga Edjo quiso homenajear  a los suyos, a través de las placas de las matrículas de sus coches).                      

Los que así se portaban eran altas autoridades. Tienen dinero y lo exhibían con letras de oro. Una vez que el pueblo llano descubrió el camino, cualquiera ya ponía cualquier texto y con cualquier tipo de letra en la placa de matrícula de su coche.                        

Hubo que nombrar Director General de Tráfico a Jesús Ngomo Nvono, primo de Obiang, para poner fin a tanta literatura en las placas  de matrículas de los coches. Sólo uno de casa podía hacer este trabajo, no cualquiera.                   

Hoy  han llegado mucho más lejos los que se consideran dueños de este país. En su afán de ser diferente al resto de guineanos, en su afán de blindar sus coches contra todo tipo de inclemencias policiales, si se puede decir así, ya ponen una pegatina grande del “Gran Movimiento de Masas” donde debe estar la placa de matrícula del coche y asunto acabado. Ya pueden circular libremente. Ningún agente de tráfico se atrevería a parar un coche de estas características.

El coche aparece en la foto es de algún activista de PDGE, cuyo nombre averiguaremos y circula sin problemas en nuestras calles. El día que algún otro ciudadano de otro partido político intente hacer lo mismo se le llamará enemigo de la patria.

Aquí cabe hacer una pregunta: ¿quién es el verdadero enemigo de la patria si con esta manera de actuar lo único que conseguimos es que los extranjeros  que viven con nosotros nos vean raros y quieran volver al día siguiente?                    

Sabemos que pronto la matrícula del coche será una pegatina de PDGE, ¿que van a hacer los que no son de este credo político? Dentro de poco va a proliferar el uso de pegatinas del PDGE donde deben aparecer las matrículas de los coches, ¿quién será entonces el encargado de acabar con la nueva tendencia? Esta vez será diferente, se tratará de desmantelar unas pegatinas con antorchas y, no se olviden, la antorcha quema”.

Fuente: Asodeguesegundaparte