El 19 de enero de 2021, la página oficial del Gobierno de Guinea Ecuatorial amaneció con un anuncio festivo y cargado de triunfalismo: «BDEAC financia el proyecto de construcción de un centro comercial de la empresa SARA SHOP». Apenas 24 horas antes, en uno de los salones del Hotel las Colinas de Malabo —propiedad de Luxury Boutique Hotel las Colinas SA—, se había escenificado un apretón de manos millonario: el Banco de Desarrollo de los Estados de África Central (BDEAC) entonces bajo la presidencia de Fortunato Ofa Mbo Nchama y el Banco Nacional de Guinea Ecuatorial (BANGE) firmaban un acuerdo para financiar la construcción de un moderno centro comercial en el barrio de San Juan.
En las fotografías oficiales, la prensa del régimen captaba a los altos ejecutivos bancarios acompañados por el rostro visible de la empresa privada beneficiaria: Alejandro Ndong Micó Angüe. A simple vista, la escena parecía el retrato perfecto del impulso al sector privado y la creación de empleo. Sin embargo, tras los focos de aquella ceremonia se escondía la arquitectura de un conflicto de intereses de dimensiones astronómicas.
Alejandro Ndong Micó Angüe no era un promotor inmobiliario cualquiera surgido del libre mercado ecuatoguineano. Era el hermano menor de Milagrosa Obono Angüe, la mujer que en ese preciso instante custodiaba las arcas públicas del país como secretaria de Estado encargada de la Tesorería General. Mientras ella mantenía las llaves del erario nacional y se sentaba en las mesas donde se negociaban las alianzas crediticias del país, su hermano actuaba en la arena pública como el ‘hombre de paja’ perfecto.
La publicación de la página oficial del gobierno también identificó al entonces Director General Adjunto del BANGE, Pedro Abeso Obiang como banco intermediario del crédito y recogió las declaraciones de su representante. El mensaje dirigido a SARA SHOP fue claro: el dinero recibido no era una donación, sino un crédito que debía destinarse al proyecto para el que había sido solicitado. Pero la verdadera revelación no estaba en las fotos del evento, sino en los libros del registro mercantil consultados por Diario Rombe.
En el padrón de Grandes Empresas, la sociedad beneficiaria del préstamo privado, Sara Shop GE SL, constituida el 29 de julio de 2014 con el CIF 00235 S-14), no figuraba a nombre del hermano menor. La representante legal de la empresa era la propia Milagrosa Obono Angüe. La misma persona que controlaba los pagos y desembolsos del Estado era, en los papeles, la titular de la firma privada que salía a captar capitales de la banca de desarrollo regional.
SARA SHOP y los primeros 1.500 millones
La ingeniería financiera del proyecto se desplegó en dos tiempos, según los registros de la propia BDEAC. El primer gran balón de oxígeno llegó el 27 de noviembre de 2020, cuando la BDEAC de Fortunato Ofa Mbo Nchama aprobó una inyección inicial de 1.500 millones de FCFA para levantar una estructura monumental en Malabo: dos supermercados, dos restaurantes, veinte tiendas, salas polivalentes, piscinas y zonas de ocio. Pero las ambiciones de la mercantil no se detuvieron allí.
La documentación posterior de la institución confirma el desembolso de ese importe. La ceremonia de firma se celebró casi dos meses después, el 18 de enero de 2021. En ella participaron la BDEAC, Sara Shop GE SL y BANGE. La institución regional estuvo representada por su presidente, Fortunato Ofa Mbo Nchama, mientras que BANGE actuó como cofinanciador.
Las imágenes oficiales de la ceremonia muestran además a Alejandro Ndong Micó Angüe, hermano de Milagrosa Obono Angüe, en representación de Sara Shop GE SL. También asistió a la ceremonia Milagrosa Obono Angüe en calidad de Secretaria de Estado Encargada de la Tesorería del Estado.
Otros 702 millones dos años después
Año y medio después, el 9 de junio de 2022, información que la página web del gobierno ya no publicita, Sara Shop GE SL volvió a las oficinas de la BDEAC para lograr un préstamo complementario de 702 millones de FCFA. En total, la sociedad representada en los registros por la responsable de la Tesorería logró captar 2.202 millones de FCFA (más de 3,3 millones de euros) en créditos de la institución regional.
La documentación de la institución identifica expresamente la operación como financiación complementaria para la construcción del centro comercial SARA SHOP. No fueron, por tanto, 1.500 millones. La financiación documentada alcanzó los 2.202 millones de FCFA.
Durante este periodo, Milagrosa Obono Angüe ocupaba la Secretaría de Estado encargada de la Tesorería del Estado. La sociedad que figura bajo su representación legal accedió así a financiación millonaria de la BDEAC mientras ella ocupaba uno de los cargos centrales de la administración financiera del Estado.
750 millones en depósitos de garantía
A este flujo de capitales se sumaba un detalle técnico guardado en los estados financieros de la BDEAC consultados por Diario Rombe y que otra vez la página web del gobierno no hace público. La entidad financiera registró dos depósitos de garantía asociados a Sara Shop GE SL por un total de 750 millones de FCFA —desglosados en dos tramos de 375 millones en 2021 y 2023—, colocados a un plazo de seis años y a un interés del 0%. Aunque la documentación pública no revela la procedencia originaria de esas garantías, la existencia de semejante liquidez inmovilizada desataba suspicacias en los círculos financieros de la capital de Guinea Ecuatorial.
La documentación permite acreditar la existencia de estos depósitos. No permite determinar quién aportó materialmente esos fondos ni demuestra que procedieran del Tesoro ecuatoguineano. Por esa razón, Diario Rombe no afirma que el Estado hubiera garantizado los créditos de SARA SHOP. Esa conclusión exigiría disponer de los contratos de financiación y de las garantías correspondientes.
En los círculos de poder de Malabo comenzaba a circular una interpretación amarga: acudir a la banca de desarrollo regional para financiar un centro comercial privado permitía a los verdaderos dueños de SARA SHOP proyectar una supuesta fachada de endeudamiento y falta de liquidez, esquivando la atención sobre la inmensa fortuna acumulada desde las sombras del poder.
Más allá de los rumores o de las intenciones no escritas, la radiografía documental armada por Diario Rombe deja al descubierto una certeza matemática e incontestable. Durante los años en que Milagrosa Obono Angüe dictaba el destino de la Tesorería del Estado, una empresa bajo su representación legal absorbió 2.202 millones de FCFA de la banca multilateral, utilizando a su hermano Alejandro como escudo frente a las cámaras para mantener intacto el espejismo de la legalidad.