En diferentes ocasiones hemos visto, cada vez que se difunde una noticia de agresión, sobre todo de parte del cuerpo de la policía, que existen reacciones neutrales o pasivas en forma bastante común. Esto no lo digo con el fin de juzgar como inhumanos estos comentarios, quien escribe este artículo de hecho, es una persona que ha presenciado en vivo asesinatos consumados frente a sus ojos y acostumbró desde su infancia a escapar de diversos peligros para salvar su vida, teniendo que aceptar tales situaciones como normales. Aún recuerdo el mórbido momento de barrer la sangre para que se diluya en el pavimento y caiga al alcantarillado.

Es así que cuando la violencia se vuelve costumbre, sea presenciarla o recibirla de manera directa o indirecta, cuando tenemos que aprender a que algo así nos podría pasar a nosotros y que nuestra única alternativa sería resistir, o que en un caso diferente, ya hemos pasado por una situación similar y podemos decir, después de todo, que se sigue con vida, las reacciones de sorpresa de otros hasta nos pueden parecer incómodas y fuera de lugar, por el hecho concreto de que la violencia no terminará y entrar en un proceso de sensibilización es inútil y peligroso para mantener nuestra integridad física y psicológica a salvo.

Es así como viví durante mucho tiempo, uniéndome a esta vorágine, aceptando una muerte u otra como inevitables y resistibles a través del descanso proporcionado por el alcohol. Pero, tarde o temprano, podemos ver en nosotros mismos, con mayor o menor dificultad, el sentimiento de desolación del que somos presa, para tiempo después comprender que ese mismo sentimiento que nubla nuestros actos y declaraciones, es la insignia de nuestro pueblo.

Es de esta forma, cuando llegamos a cuestionarnos como cultura, que logramos mayor claridad y por tanto una mayor fortaleza al momento de cuestionar al Régimen bajo el que cohabitamos. Es cuando definimos la existencia de una brecha entre el país que queremos y el que otros, quienes nos gobiernan, están creando, cuando estamos haciendo nosotros mismos país y logramos rescatar la identidad que nos pertenece.

No es un camino fácil y cuesta valorar y reconocer en uno mismo un agente de transformación ciudadana, pero les digo que sí, lo somos, teniendo cada uno de nosotros de igual manera una responsabilidad histórica para forjar un nuevo país con gobernantes éticos y conscientes. Somos nosotros quienes debemos elegir a nuestros líderes, es una sentencia ya erigida como bandera de resistencia, sin embargo, aún no asimilida y comprendida del todo.

La violencia institucionalizada a la que hace referencia el título de este artículo, es aquella que vemos en el reprochable actuar policial en este vídeo y no podemos permitirnos seguir validando como propia de nuestra cultura. Quienes ejercen la agresión contra esta mujer -golpeando y permitiendo los golpes- también son ciudadanos como los somos nosotros, aunque respondiendo desde luego a la directriz castigadora del Gobierno. No los perdonamos sólo porque hemos reconocido el origen de esta violencia, el perdón se da tras un acto de contrición verídico, como también la responsabilidad histórica ya mencionada debe sobreponerse al rol que se nos ha asignado para perpetuar esta alienación cultural y política. La valentía para ejercer esta transformación, es la que exigimos de nuestras autoridades.

Continúo bajo el sello de las imágenes de mi memoria, que en más de una noche no me dejan conciliar el sueño. Y es que estas son más vívidas ahora que he aceptado su real significado y sus consecuencias. Mi capacidad de luchar por lo justo tiene un sustento en mi propia historia.

Por: Angeles Rojas

Las identidades de todas nuestras fuentes de DIARIO ROMBE están absolutamente protegidas, no hay forma de que sean reveladas. Seremos nosotros, Diario Rombe, quienes asumamos todo el peso de las situaciones que se generen y ya hemos estado antes en dificultades, sabemos lidiar con los problemas, cargar con la responsabilidad, como también mantener el silencio adecuado ante la presión. Email: [email protected] Telf:0034632844638 (signal, imo, telegram, etc).

2 Comments para: El porqué de la dificultad de erradicar la violencia institucionalizada

  1. Febrero 1st, 2017

    Sigo insistiendo que el ano 2017 se ha bautizado como “Ano del Truinfo” Guineanos/valientes espero vuestra forma de contacto en el siguiente email [email protected] para informaros sobre los planes de ataque,Obiang debe irse ya.
    El video lo dice todo… esto es hacer el bien y evitar el mal???? or es hacer el mal y evitar el bien???????? despues de ver el viedo cada uno llegara a sus propias conclusiones… imagina que es una madre, hermana, tia, prima a la que estan porrando… como te sentirias??

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  2. El paisano de Obiang

    Febrero 1st, 2017

    Increible !

    Responder

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