10984107_621006997999991_1225967946444393587_n

El anuncio de la recién fundada Coalición Restauradora del Estado de Derecho (CORED) como partido político, sucesora de la Coalición para la Restauración de un Estado de Derecho, de que participará en las elecciones presidenciales previstas para 2016 en Guinea Ecuatorial, nos resulta incomprensible por inexplicable, toda vez que mantiene las exigencias contenidas de su Carta al Presidente de la República, de fecha 10 de febrero de 2014, las cuales no han sido satisfechas a fecha de hoy. Dichas condiciones incluyen la dimisión del Presidente Obiang y de los miembros destacados de su familia y Gobierno. De hecho, las evoca en la Declaración de Madrid adoptada en el marco de su Congreso constituyente de mayo pasado:

“…Y, de acuerdo con todas estas consideraciones, la CORED llegó a la conclusión de que sólo una vía de salida a la crisis era posible para evitar que el pueblo pase por el trauma de un derramamiento de sangre, cual es proponerle a Obiang y su familia una salida digna; exigiéndole la formación de un gobierno de transición, que conduciría al Pueblo hacia unas elecciones libres y transparentes” (fuente: cored.org).

Es de recordar que el rechazo de la CORED a participar en la V Mesa de Diálogo Gobierno-Partidos Políticos, que tuvo lugar en Malabo del 7 al 15 de noviembre pasado, se justificó porque las exigencias de la Carta no se habían cumplido; es decir, porque Obiang y los suyos seguían en política, una decisión enteramente coherente con sus planteamientos políticos, y lo reconoce en el Manifiesto de Madrid, el mismo documento en el que informa de su decisión de ir a las elecciones de 2016 y de la elección de su candidato presidencial en la persona de su Secretario General, D. Raimundo Ela Nsang:

“El presidente Obiang, en vez de aprovechar esta mano tendida de la Oposición, continúa inflexible, con maniobras de destrucción de todo atisbo de oposición, entre acusaciones, intimidaciones y represión, utilizando maniobras de instrumentalización de la oposición denominada “legal” para crear un clima político tenso, con el objeto de sorprender y amañar unas elecciones fraudulentas, que faciliten una sucesión familiar o la continuidad del clan”.

Queda, por consiguiente, sin convincente explicación que el anuncio de la CORED de tomar parte en los próximos comicios presidenciales se produzca justo cuando el ambiente político en Guinea Ecuatorial se encuentra especialmente enrarecido –confinamientos extrajudiciales y falsas imputaciones (Ébola) a opositores–, ante la proximidad de los mismos. Tampoco se entiende que se mantengan las exigencias de la Carta de 10 febrero de 2014, pero sin recogerlas expresamente en las que fija ahora en el Manifiesto de Madrid, nueve en total, a efectos de su concurrencia en dichos comicios:

“Primera.- La organización de las elecciones bajo garantías de seguridad de las Naciones Unidas.

”Segunda.- La promulgación de una nueva ley electoral y otra de partidos políticos que facilite la legalización de todos los partidos políticos sin los habituales obstáculos.

”Tercera.- La formación de una Comisión Electoral Nacional Independiente.

”Cuarta.- La realización de un nuevo censo electoral fiable, mediante la biométrica.

”Quinta.- La presencia de observadores internacionales en todas y cada una de las mesas electorales, aparte de los representantes de cada fuerza política.

”Sexta.- La publicación de todas las mesas electorales, 30 días antes del escrutinio.

”Octava.- La publicación y transmisión transparente de los resultados: después de la firma del acta por los observadores y representantes. El escrutinio de cada mesa se harán públicos en la correspondiente mesa electoral y en la sede central de la Comisión Electoral Nacional Independiente.

”Novena.- La recepción, sin trabas, de las quejas y denuncias que formulen las fuerzas políticas, por la Corte Suprema de Justicia, que debe permanecer neutral” (Manifiesto de Madrid, cored.org).

Según la misma CORED, las anteriores exigencias habrán de ser cumplidas voluntariamente por el propio Obiang o ser impuestas de otra manera, al descartar cualquier posibilidad de negociar con él sobre las mismas:

“La CORED es conocedora de que una dictadura consolidada, nunca convoca elecciones para perderlas. Sin embargo, la CORED no quiere tomar parte en las elecciones para legitimar a la Dictadura de Obiang sino para ganarlas. Por esta razón, la CORED no está dispuesta a negociar condición alguna con Obiang, para participar en las futuras elecciones. Sí a explicar las condiciones y garantías que deben darse para que la participación de la CORED en las futuras elecciones sea posible” (cored-org).

Vamos a ver: la CORED anuncia su participación en las próximas elecciones presidenciales y elige un candidato, si se dan todos sus requisitos expuestos en el Manifiesto de Madrid, al mismo tiempo que es consciente de que no pueden cumplirse ya que un régimen de concentración de poderes “nunca convoca elecciones para perderlas”, aun así, los presenta con la única finalidad de que los ciudadanos los conozcan. De este contexto surgen dudas acerca de la intención real de la CORED de ir a las elecciones de 2016. Y ante tal incertidumbre, se abre paso a las especulaciones, siendo las nuestras dos:

Primera, si la CORED condiciona su participación en los referidos comicios al cumplimiento voluntario de sus condiciones por Obiang y sin ningún tipo de negociación con él, sabiendo de antemano que esto no será posible, entonces es posible que el anuncio en cuestión sea, en realidad, un ultimátum encubierto a Obiang en el sentido reflejado en la Carta del 10 de febrero de 2014; es decir, la inminencia del recurso a otras vías de presión para alcanzar sus objetivos. Segunda, si la nueva formación política mantiene sus exigencias originarias –las de la Carta– y las nuevas líneas rojas del Manifiesto de Madrid, y está efectivamente decidida a participar en las próximas elecciones, sería porque estaría manejando información secreta conforme a la cual Obiang, su familia y Gobierno se retirarán de la actividad política de aquí a 2016, más concretamente, antes del comienzo del proceso electoral.

En cualquier caso, corresponde a la misma CORED dar más precisiones en torno a su anuncio de participar en las próximas elecciones presidenciales. Nosotros no tenemos nada claro al respecto.

En cuanto al ligero cambio de nombre del partido –Coalición Restauradora del Estado de Derecho– en el Congreso constituyente de Madrid, parece obedecer a un natural intento de distinguirse de la CORED-Emely y, de paso, de la alianza fáctica de ésta con el mayor embarullador, déspota y farsante que tiene la oposición en el exilio, Severo Moto, pero sin renunciar a las siglas, que gozan por sí solas de cierta resonancia desde su irrupción en el escenario político ecuatoguineano hace algo más de un año.

Por cierto, el partido CORED parece estar recobrando cierto protagonismo frente a la CORED-Emely y a su pacto con un seudopresidente exiliado, Severo Moto. Su reciente invitación por el Partido Socialista francés para asistir a su último Congreso ha inflado de ánimos, como es lógico, a sus dirigentes. Se nota en las fotos.

El Observador

Diario Rombe
En coherencia con nuestro compromiso con la verdad y el derecho a la información apelamos a la participación ciudadana para que nos hagan llegar sus historias documentadas sobre sus experiencias como ecuatoguineanos bajo el longevo mandato del clan Obiang. Nuestro compromiso es escucharlas, investigarlas, curarlas y publicarlas para cerrar el círculo de la libertad de prensa del que está privado nuestro país. Email: [email protected] Signal/Telegram/ Whatsapp: 0034 634 79 78 38

4 Comentarios to: ¿La otra CORED participará en las elecciones presidenciales de 2016?

  1. Anonimo

    junio 21, 2015

    Se puede escribir un articulo sin faltar el respeto a nadie (Sr. Severo moto). El articulista que descalifica desde el anonimato (el articulo no lo firma nadie), debería reservar sus rencillas personales hacia el Sr.Moto y dedicarse a Escribir.

    Estamos criticando al regimen por este tipo de actitudes y resulta que nosotros (los que queremos un cambio de gobierno en Guinea), hacemos exactamente lo mismo que la gente del regimen.

    Responder
  2. mami

    junio 21, 2015

    Desligarse de sus anteriores exigencias sin dar explicaciones parece desvelar cierta incoherencia.

    Pero el cambio lijero de denominación es positivo. Porque no ser algo similar a la CORED Emely y su farsa alianza con el embustero político, ambicioso y corrupto Severo Moto es siempre positivo. Severo Moto es simple y llanamente una mala hierba en el escenario político de Guinea Ecuatorial, es un empresario político o político empresario, para el hacer la política es una buena forma de hacer la pasta utilizando el nombre del pueblo y engañando a propios y extraños por llamar a Obiang de dictador mientras el mismo es sinónimo de dictador: lleva 40 años de secretario de su partido y algo más de 20 de Presidente del pseudo Gobierno en el exilio… Para el nadie mas puede presidir su partido mientras siga en vida por lo que sus compañeros de partido deben esperar solo la muerta para restaurar PP, bueno, no le queda muchos años de vida por suerte!!!!!

    Responder
    • El paisano

      junio 25, 2015

      Es por eso que se critica a mi partido PDGE que esta sujetado dos pies izquierdos, Obiang Nguema y Nguema Obiang . El partido va cojeando con militantes ficticios.
      Casi lo mismo pasa en el PP, presidente del pp durante 40 años, 20 años de presidente del Gobierno el el exilio. Por qué D. Severo no convoca un congreso para renovar los órganos de su partido? yo no encuentro gran diferencia entre el PP y el PDGE, si hoy le colocamos a D. Severo en la presidencia de la República , éste no será más que la fotocopia del primero , por lo tanto no valdría la pena cambiar el uno por el otro. Dejad de burlar al pueblo sufrido de Guinea, si Dios es justo, dejaría de ser justo si permite que un pueblo eminentemente creyente como lo es Guinea, siga sufriendo la dura dictadura de mi familia o que seamos reemplazados por otro de la especie de D. Severo. Me gustaría saber si existe la jubilación política en cuanto a los actores políticos de Guinea. Nadie piensa instruir a esta juventud que está acostumbrándose a la vida fácil, al conformismo. Con sólo gritar PDGE oye, pues tienes para vivir y te olvidas que estas vendiendo tu conciencia a un sistema que tienen que combatir, reemplazando a estos dictadores que siguen hablando en el nombre de Guinea cuando sus ideas tienden a las revanchas.

      Responder
  3. Dr. Samuel Mba Mombe

    junio 21, 2015

    Una pequeña aclaración al Observador. El nombre de nuestro partido es: COALICIÓN RESTAURADORA DE UN ESTADO DEMOCRÁTICO (CORED) y no Coalición Restauradora de un Estado de Derecho si bien es cierto que un Estado Democrático es automáticamente de Derecho.

    Responder

Dejar un comentario

  • (not be published)