“En este país no se respeta a la persona humana”. “…estar en Guinea sabes que estás en la cárcel, te falta la libertad de un país o de un lugar que uno cree que está libre”. (…), Quiero que la gente conozca realmente nuestra situación y en los términos de los hechos

Primero fundamos el partido (…), después, mientras estábamos en el proceso de negociación – Bonifacio Nguema Esono y yo – fuimos detenidos aquí, acusados, según un escrito de la dirección general de Seguridad procedente del ministerio del Interior, diciendo que nuestra presencia en Malabo planteaba un inminente peligro contra la seguridad del Estado. Nos daban 24 horas para abandonar Malabo y en estas 24 horas no se nos dijo cuál era, qué es lo que amenazábamos al Estado, en qué consistía.

De estas 24 horas que se nos dijo, apenas llegaban 12, éramos detenidos y conducidos a Bata, presos (…). De allí nosotros nos fuimos cada uno a su pueblo. Unos días después, no llegó ninguna semana, ya los mismos que nos mandaron organizaron todo el complot contra nuestra seguridad (…). (…). [Y valga la pena que yo lo relate, es hacer a la gente conocer en cuanto hablan de qué quiere Ondó Obiang, no tiene tal, ni casa ni dinero, no]. Pero cuando a una persona se le persigue, lo que tú debes saber antes es el por qué de estos hechos y después si te interesa criticar lo haces… en esto el hombre es libre de pensar lo que quiere.

Mucho antes de esto que le digo, mi pueblo ya era casi una zona militarizada, se me buscaba por los bosques y por todos los lados (…). Pues, claro, un civil, un pobre hombre como yo, que aparezca en tu zona, en tu pueblo militares armados, ¿qué tú puedes interpretar? Y no se les ve de día ni están en ningún poblado, ni se te citan por ningún delito. Sin embargo, esta situación se vio ya en mi poblado. (…), Cuando ya fundamos el partido, la persecución, la búsqueda que se me hacía antes continuó en su fase más arcana, cuando ya era imposible soportar aquello.

He ahí que en la madrugada del día 23 de octubre de aquél año (seguro que 1995), mi amigo (Nguema Esono) y yo, ante la amenaza, que ya no era únicamente buscarnos en los poblados, sino ya un grupo de individuos, un contingente que conocemos perfectamente como militares; y uno de ellos se equivocó [porque el plan o la idea o la operación se iba a realizar aquella noche], y dijo a alguien que estos tipos ya no volveremos a verlos mañana (…). Por eso tuvimos que abandonar el país, de forma ya inesperada.

Esta es la parte esencial que la gente debe conocer. (…). (…), Las razones de mi dimisión (como ex presidente del parlamento) se conocen y quiero hacerlas una especie de… de ser realista. Yo he pertenecido al régimen de Macías como ministro y Macías era un dictador (…). Yo he trabajado como trabajé en 1967-68 para la Independencia de Guinea Ecuatorial. Trabajé también para la democratización de este país.

Entonces, cuando yo he aportado lo que es necesario para el desarrollo de un programa, para el desarrollo de una idea que tú crees que coincide con la tuya y te ves otra vez como me vi inmerso en una dictadura quizás peor que la de Macías…, empecé a ver que no existía coincidencia con mi proyección de político, (…). Y al llegar en esta época, los proyectos, los programas, los planes diseñados para el desarrollo de un programa político democrático empezaron a rebalar en mi mente y en mi ideología, y, entonces, decidí ya no seguir porque la dictadura se volvía a multiplicar por diez.

Esta fue una de las causas. Los elementos de juicio y de hechos si empiezo a narrarlos aquí son largos, pero uno de los más importantes es que en este país no se respeta a la persona humana. Lo que más me indignó fue que el presidente de la república, públicamente, empezó a insultarme siendo presidente de la Cámara, fue mi mayor humillación en la historia de mi vida.

Desde allí pensé que era necesario vivir en la miseria pensando libremente que ser presidente y siendo esclavo de que en cualquier momento te van a insultar y a humillar, por eso, prefiero la pobreza que tengo que todo el petróleo que hay en este país, oro, cobre, uranio, platino, todo. Prefiero mi pobreza y quiera Dios que yo muera con esta pobreza, con esas ideas mías que considero dignas, pero alejado de toda clase de opulencia, de toda clase de opresión y del desconocimiento tácito de que el ser humano en este país es únicamente aquel que ostenta el poder, aquel que es poderoso. Yo no comparto este sistema de vida, por eso decidí renunciar como presidente del parlamento, (…). Yo ya estoy acostumbrado (a la humillación) porque lo único que me molesta ahora es cuando uno me hace el bien, ésta persona como no sé cómo se lo voy a devolver, es la novedad.

Pero hacerme el mal ahora es ya mi vida, mi modus vivendi, porque esta humillación, estos sufrimientos que estoy llevando me han hecho crónico en el mal. Yo no espero que me vayan a hacer el bien, (…). Entonces, cuando se habla de dictadura tiene también sus diferencias, pero los colaboradores, aquellos que se llaman epígonos de la dictadura dicen que hay que seguir así, y yo no estoy dentro.

Yo prefiero que muera así… Si el mundo acaba conmigo, acaba; pero conmigo no se acaba, es insignificante – como me lo dijo un general- : “que se mató a Macías y qué pasó, te matamos y no ha pasado nada”. Yo también estoy de acuerdo con él, pero lo único que no pueden hacer es que ellos entren en mi imaginación, en mi capacidad como hombre o como individuo. (…). La dictadura actual tiene algo de términos científicos, o sea, hay gentes capacitadas y formadas, pero ellos son incapaces de desarrollar su capacidad científica porque viven y están inmersos en una dictadura, y la dictadura no permite que tú puedas expresar las cosas libremente.

Además, son capaces de decir que el color blanco es negro, se lo mantienen y tú no lo quitas. Los términos que hablan de regionalistas (…). Lo que a mí me gustaría decir [porque incluso se ha ido a Mongomo a decir que allí no habrá otro partido] es que esas cosillas, yo las llamo cosillas, son de gente de corta memoria política.

Esa gente nunca quizás han leído la historia de un país, por lo menos, en sus cien años de existencia. Se ha hecho una ley de partidos políticos en este país, que dice que para fundar un partido tienes que tener tres individuos de cada distrito. Así el partido no puede ser regionalista. Un partido, primero no legalizado, ya lo llaman regionalista, entonces cuál es la culpa.

Lo que vemos en ellos, si no saben, lo que ellos quieren decir es que un partido, según ellos, no debe integrar a Eloy, licenciado en derecho, ministro durante todo el régimen de Obiang y Fiscal General de la República; Felipe Ondó Obiang, un cachabroso político que está ahí, que puede remover algunas cosas podridas, más conoce de Mongomo; Bonifacio Nguema Esono, otro que ha estado ahí, vicepresidente de la República, quizá puede llegar a decir algo. Esto es lo que llaman ellos Mongomo.

¿Las tres personas forman Mongomo o región? Esta es una expresión infantil. Lo que pasa es que nos sentimos con mucha fuerza en nuestro propio pueblo y la tenemos, tenemos gentes muy preparadas y serias que les da miedo, y para que esto no suceda, la gente cree que es una cosa regionalista, eso es mentira. ¿La CPDS no tiene chicos de Niefang? (…), ¿cuántos de Ebibeyin son de UP?, es un partido de Ebibeyín? Son ideas infantiles.

Cuando una persona capacitada expresa estas cosas públicamente, ella misma está creyendo que diciéndolo esto la gente van a ir contra nosotros, al contrario, nos acerca la gente, porque los que queremos y formamos parte de los movimientos de liberación nacional (…). Yo no puedo hablar de este problema en esos términos, quizás si algo puedo hablar y debo hablar es que nos legalicen el partido y que vean cómo uno de Mbini va a dirigirlo. Somos fundadores. Hasta ahora este partido no lo dirige nadie. (…).

Cuando empiezan ellos a decir cosas imaginarias es porque su imaginación o sus ideas maquiavélicas las quieren trasladar a nosotros, y no somos regionalistas y todo el mundo lo sabe. Si ellos nos quieren situar en una región, nos la sitúan. Pero, actualmente, lo que ha hecho que este país no pueda desarrollar es, primero hay gente que no conocen lo que es Estado, han creído que el Estado es una familia.

Entonces, cuando uno tiene esas ideas, son conceptos suyos, los quiere trasladar a otra persona para que se le considere como ésta. El Estado es una cosa para todo el mundo, no tiene nada que ver con regiones o lo que sea. Nuestra política es de todo el territorio, es liberar a este país, que cada individuo exprese lo que sea y no lo que yo quiero (…). (…). ¿Cuál es el problema de que unos destacados señores se reúnen y digan que van a hacer un partido político? ¿Esto es peligroso? No es peligroso; al contrario, esto beneficia a este país…, veas lo que han ido haciendo a los demás partidos, ¿qué les hace?, el petróleo les está chorreando por todos los lados actualmente. Hay que deshacer a todo el mundo. Luego, como no pueden deshacernos, por eso han ideado (…).

No se nos puede descomponer. Por eso ves ahora, y te aseguro que es un peligro para el término democrático liberal de un país que va a quedar un sólo partido, porque tienen en frente a gente débiles (…). (…), cuando utilizamos el castellano debemos tener mucho cuidado. Ese cuidado es la interpretación de determinadas leyes (…), por ejemplo, lo que hablamos aquí de extradición… hablar de gobierno de coalición, ¿dónde hay gobierno de coalición?. Hay una ley de partidos políticos que dice, partido que no tiene escaño este desaparece, pero al día siguiente ya hay un gobierno y lo llaman de coalición de partidos de la oposición, ¿dónde está el partido? Estos términos que la gente creen que los de Mongomo o somos de Mongomo, hemos fundado un partido regionalista, qué regionalista va a ser un partido cuando la ley establece que (…).

Porque quieren debilitarnos con unas ideas que ya no tienen consistencia… Vamos a seguir el camino de la liberación, y el que nos quiere criticar que venga a decirnos qué hay de malo de que unos señores estén en un lugar; y le vamos a demostrar que dónde está el mal. (…). (…), pueblo de mil personas termina de votar y todo el poder de este gobierno lo entregan a una familia… Son cosas que deben criticar, pero no tienen voluntad ni capacidad de decir que esto existe; y cuánto más la idea de crear un partido que son tres individuos, tres individuos qué es. Es el término que yo te quiero aclarar. (…) No es el partido el que es problema, no.

Son esos tres individuos (…). No importa que tengamos el partido. Yo puedo darte votos si veo que tú tienes capacidad de poder, de no poder apoyar a la dictadura porque te va a dar cinco millones de francos CFA del dinero que te corresponde, que tú puedes repartir y te lo da como algún regalo; como unos dicen en este país si le dan una beneficencia o le traen un cadáver de donde sea, dice gracias a Obiang Nguema. Y tu derecho y deber como ciudadano dónde está.

El Estado guineano qué tiene que hacerte. El Estado ya no hace nada ahora, Obiang es el Estado, o sea, son términos que no valen nada. Quiero decir con ello que el problema que tenemos aquí es el individuo, no es el partido. Nuestro partido, por mucho que esté donde esté, seguirá trabajando…aunque nos cueste la vida. (…).

Ya le he dicho antes que el miedo inutiliza al individuo…, pero a veces, por un acto de miedo reacciona otro de valentía. ¡Entonces, sentir miedo y estar en este país!. Los que lo están hay que condecorarles, al menos, los que se han expresado libremente estar contra la dictadura. Sentirse libres como tal, hemos sido liberados [de la condena de 2 años y medio, 1998-2000], estamos fuera, nos integramos a la vida social como cualquiera, pero sabemos que al fin y al cabo el sistema, los mecanismos de la dictadura están montados, (….). (…), Libertad sentimos, pero estar en Guinea sabes que te falta la libertad de un país o de un lugar que uno cree que está libre.

Estamos libres, lo sentimos, aunque no falta el control, no les va a faltar nunca porque el miedo- a ellos- más le da que a nosotros. Porque cuando tú haces mal las cosas, sin que alguien te diga que está mal lo que se ha hecho, siempre tienes esta preocupación y hay que estar detrás de aquel que dice que esto está mal. (…), Yo quiero decirte que en Black Beach [cárcel pública de Malabo], estoy diciendo y te lo he dicho, que estoy recibiendo la humillación más grande de la historia de mi vida, especialmente en este régimen.

En el régimen pasado se me humillaba, pero se me respetaba; pero en éste no hay, no ha habido ni el mínimo gesto de que yo soy mayor y he servido a este país. (…), en Black Beach, fuimos allí conducidos, unos días después vinieron la gente ajena a la ley y ordenaron que empezáramos a trabajar. Nosotros sin decir nada, pedimos material de trabajo y empezamos a trabajar en la calle, íbamos limpiando los báteres de la gente, la mierda, hasta incluso chapeando [cortar hierbas].

Casi lo hicimos durante una semana. Claro está, cuando se nos metió allí era para juzgarnos, no habíamos sido juzgados, pero la cárcel ya nos usaba. Como la ley no es la ley, sino el ordenador que ordena y manda… nuestro abogado dijo que no nos han mandado para hacer trabajos forzosos ni tampoco nos han juzgado… Al quedarnos en estas condiciones, vinieron unos señores, dos chicos de Mongomo (…). Este señor vino a decir que nosotros no podíamos salir fuera de la puerta de Black Beach. Excepto estas dos semanas que te digo, hemos estado dos años sin salir fuera (…). (…), estábamos vigilados 24 sobre 24. Se nos arrinconaron en una nave que se usa de Iglesia, para no tener contactos con los demás. Pedí ir al hospital y no se me dejó ir. Hemos recibido un trato inhumano. Guillermo, para el colmo, se fue al hospital a sacar una diente que le molestaba, después de hacerlo le hicieron una soltura, tenía dos puntos y tenía que ir a sacarlo… se le dijo que no vuelva más. Estuvo durante dos semanas con esto en la boca, hasta que dijeron que un dentista se fuera a la cárcel, y al dentista le tenía allí en la calle.

Pero otros estaban, gente condenada a 18 años, que han matado incluso a dos personas, están en sus casas…, allí habían gente condenada a 26 años y están en la calle (…). (…). Hablan de que vosotros cuando tengáis el poder… No podemos tener el poder de venganza, debemos buscar el poder de desarrollo. Yo vi a este país en la colonia, lo he visto en tiempo de Macías y lo veo ahora. Por mucho más que la gente, los jóvenes ven que esto, dicen que esto va adelante, yo, con la valoración, con el crucigrama que tengo, esto se sigue achicando cada vez más (…). (…) Nosotros hemos trabajado y queremos que trabajando, perdonando, reconciliando con los hermanos, con la gente, haciendo que cada uno exprese en el marco de la ley, este país va a ser lo mejor éxito que se dicen (…).

Fuente: Un miembro destacado de FDR descontento con el clan. Son declaraciones recopiladas y publicadas en un foro de yahoo hace muchos años. Diario Rombe está investigando para dar una versión más actual de la realidad. El verdadero problema entre Felipe Ondo Obiang y Teodoro Obiang Nguema Mbasogo. Estamos muy cerca de la realidad.

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