Turismo sostenible, la otra ‘víctima’ de la dictadura de Guinea Ecuatorial

Turismo sostenible, la otra ‘víctima’ de la dictadura de Guinea Ecuatorial

Desde el Pico Basilé

Por Jonathan Gil Muñoz

Director de ElGuadarramista.com

La riqueza natural de Guinea Ecuatorial es un recurso económico de primer orden eclipsado por la fiebre del petróleo

La inmensa riqueza paisajística de Guinea Ecuatorial es un valor turístico de primerísimo orden que aún está sin explorar. Tanto la isla como el continente, poseen sobrados motivos como para atraer al turismo ávido de tener un contacto íntimo con los ecosistemas aún vírgenes que quedan en nuestro planeta. No estamos hablando aquí por tanto de fomentar un turismo de masas que arrase con todo lo que se ponga por delante a cambio de unas pocas divisas. Ni de construir en las mejores playas de Guinea Ecuatorial enormes complejos hoteleros vendidos como oasis exóticos a los turistas europeos que buscan destinos tropicales. No, de ninguna manera. En este sentido, si hay algo que ‘agradecer’ a la dictadura que rige con mano de hierro los destinos de los ecuatoguineanos, es que vive tan de espaldas al mundo que eso de los lujosos hoteles a pie de playa para los occidentales no se ve con buenos ojos, por lo que nos hemos ahorrado, ver cómo se pierden para siempre los mejores biotopos del país.pico basile

Es decir, que de lo que hablamos aquí es de un turismo de naturaleza, que atraiga a aquellas personas amantes de la biodiversidad en estado casi virgen, que visita aquellos puntos del plantea que aún mantienen su esencia. En este sentido, teniendo a Europa a unas pocas horas de avión del país, el éxito estaría asegurado. Es más, solamente con España le sobraría a Guinea Ecuatorial. Y es que en la antigua metrópolis, existe desde hace ya unos años una tendencia turística al alza que disfruta con la observación de aves, por ejemplo. Con la variedad aviar que posee Guinea Ecuatorial, no serían pocos precisamente los españoles que, teniendo al país ecuatoriano tan cerca y manteniendo el mismo idioma, elegirían sin dudarlo a Guinea como destino de sus vacaciones. Y no solamente ese sector de la sociedad española más ‘especializado’ vería como una perfecta opción turística a Guinea Ecuatorial. Serían muchas en definitiva las miles de personas que desembarcarían en el aeropuerto de Malabo si las cosas se hicieran bien.

Un plan con lógica y sostenible

Además, y antes de poner en marcha una estrategia económica como la que apuntamos del turismo de naturaleza, hace falta sentar las bases de esta inexplorada fuente de riquezas para los ecuatoguineanos. Se hace imprescindible por tanto habilitar para su visita aquellos espacios naturales susceptibles de serlo, planteando itinerarios controlados y compensados con medidas que aseguren la conservación del lugar, ya que, de lo que se trata es de establecer los ejes de un turismo de naturaleza que pueda prolongarse en el tiempo de forma indefinida. O dicho de otro modo, lo que se debe evitar es mantener una visión cortoplacista de los recursos naturales; sobreexplotándolos hasta acabar con ellos por completo, acabando así con la ‘gallina de los huevos de oro’. Es por ello que, a renglón seguido de la realización de un plan nacional que prepare los lugares elegidos para la llegada de los turistas, se hace imprescindible la formación adecuada de técnicos, guías, guardas forestales, etc.

El Estado ecuatoguineano debería ser el responsable de impartir esa enseñanza a las personas que quieran trabajar en el emergente sector del turismo de naturaleza. De esta forma, se aseguraría el país que las personas que fueran a mostrar a los visitantes las maravillas naturales de la nación, lo hagan de la mejor de las maneras posibles y con la formación más idónea. Claro que cuando echamos un vistazo rápido a la actualidad de Guinea Ecuatorial nos damos cuenta de que el negocio del oro negro eclipsa cualquier otra propuesta económica, a pesar de que la sociedad ecuatoguineana necesita de vías de crecimiento económico, como es el turismo sostenible, sin ir más lejos. A pesar de todo, la estrategia económica del gobierno actual, que no se plantea el día en que las reservas nacionales de petróleo se acaben, condiciona y de qué manera todo lo demás. A esto se une lo peligroso que puede resultar para el régimen la llegada de turistas que puedan hacer germinar ideas democráticas en los ecuatoguineanos.

Así pues, el turismo internacional de naturaleza en los parques nacionales de Guinea Ecuatorial, sólo será posible con un gobierno (democrático) que anteponga el porvenir de la ciudadanía a la avidez sin límites de una jerarquía corrupta que mantiene en sus manos el poder del país.