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«África es una puta» por Vargas

«África es una puta» por Vargas

Los “blancos” siempre han creído haber encontrado algo en África. La prueba de su valor, de sus sentimientos hacia lo verdadero,  la lucha interminable sobre algo que creen que es esencial. El dolor, la muerte y los místico, lo profundo en las inmensidad o la inconsciencia de la existencia, un principio, un fin…screenshot-11h-26m-45s

Aún con  todo sigue siendo una tierra desconocida, incomprendida, y la última frontera donde fortalecer las dotes aventureras: África, para un blanco, sí, para esos hombres y mujeres de melanina tibia y opaca es un misterio.

El continente africano forma parte del planeta tierra, pero en la mente de muchos de estos intrépidos aventureros, es la última frontera a conquistar. No son los tiempos de las cruzadas, ni de las colonizaciones, pero Occidente tiende a reinventarse y al reinventarse fórmula una y otra vez de forma inconsciente todos sus complejos y anhelos. Aquellos a los que da forma su forma de sentir y manifestar un orgullo terco y prepotente que en muchas ocasiones ha ido desde la tiranía más conspicua de imperios y naciones a la ingenuidad o generosidad de las Ongs occidentales.

¿Quién pierde y quién gana? Ellos siempre ganan, ganan en valor, en experiencia, en definitiva en reafirmarse, en creer en sus discursos.

Esos mismos discursos fueron desechados una y otra vez, y vuelven en olas de insensatez y olvido ataviadas de aires renovadores: lo universal se ha convertido en una imposición imperativa.

Y mientras nosotros somos la prueba de lo que dejaron con cada palabra hueca, e insonora que la historia no representa, ni pone fechas. Solo deja los cuerpos vacíos de hombres y mujeres que cantaron himnos de grandeza a aquellos por los cuales una vez creyeron que eran mejores y que por ingenuidad y desconocimiento les hicieron ver que eran mejores: eso fue la colonización, eso fue la esclavitud y esto es la “Globalización”.

África es una puta: ¿cuántas veces a abierto sus piernas y se ha dejado pervertir por el éter caluroso de unos y de otros buscando ser complaciente, buscando ser fiel? La puta de África no es porque quiera serlo, no nació siendo puta: la convirtieron.

¿Y cómo fue? Le robaron  la voz con la que expresarse y sus palabras ya nunca fueron suyas; le robaron el nombre con el identificarse y su rostro dejó de ser visible;  sus pechos dejaron de asomarse en su busto para otear sendos huecos símbolo de la pérdida de vida.

¿Por qué digo esto? Estoy harto de observar cómo otros creen que representan a África y vienen al continente africano a mostrarnos la bondad, la caridad, el trabajo y la honestidad. Complejo de complejos, ¿saben algo de nosotros? Entonces ¿cómo es que saben tan bien lo que nos conviene?

He visto “piratas” personas que han ido a Guinea Ecuatorial a robar sin miramientos y cuando les pides responsabilidades se jactan de ellos no pueden hacer nada, y que si no son ellos  serán otros los que aprovechen. Poco se habla de la corrupción que Occidente también exporta. Sin embargo lo que más me molesta son los “buenos intencionados” aquellos que van África como continente hermano, que se ponen camisetas de África y han leído noticias, libros enciclopedias sobre culturas africanas y dicen que quieren aportar humildemente su grano de arena: estos, no todos pero si muchos, son los mayores farsantes.

Lo digo porque su voluntad, la voluntad de ponerse en la piel de aquellos guineanos o guineanas que sufren y padecen Guinea Ecuatorial, se acaba en la medida en que su billetera está vacía a la mínima ocasión en cuanto  sufren las carencias del  sistema  laboral y atropellos de las caóticas infraestructuras administrativas. Dicen que vienen a ayudar pero solo se ayudan a si mismos, a dar un sentido a sus vidas, a justificar su interés, su puro y egoísta interés. Sacrificarse no es irte a un sitio lleno de miles de necesidades, tener condiciones laborales y salarios superiores o iguales a los que percibes a tu lugar de origen e irte de vacaciones cada tres meses: eso hijo de puta se llama aprovecharse.

Aprovecharse de una situación laboral decadente, de una falta de organización de la sociedad civil y la represión persistente para tomar puestos de responsabilidad  en la toma de decisiones, sobre cuestiones relacionadas a las prioridades e interés de una población la cual no perteneces, porque al mínimo inconveniente te irás.

Y todo el mundo sabe que te irás de aquí a un tiempo, y tu falta de compromiso es tan evidente a la mínima conversación en la que filosofas sobre la cantidad de sin sabores que existen en tu lugar de trabajo, e incomodidades varias. Entonces es cuando  se  refleja en tu cara como piensas en volver  a tu casa cada cierto tiempo con el doble de salario en el bolsillo. Sientes  una tranquilidad relativa contando los días que te quedan. Mientras la cuenta atrás de muchos en Guinea no tiene minuteros, ni segundos, está detenida.

Pobres desgraciados los que creen que por hacer campañas de Naturaleza, y hablar sobre los monos de la selva ayudan al guineano. Mientras no haya una prioridad, y esa prioridad sea la población ecuatoguineano, vosotros con vuestros planes bien intencionados robáis la voz de un pueblo al que no habéis escuchado, al que no habéis preguntado, y al que tuteláis de la misma forma que los primeros colonos trajeron a la Iglesia a dar lecciones. Lecciones eso es lo que necesitáis, lecciones.

Por: Vargas

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