Pedro Mba hizo las maletas con 16 años para fichar por la Sampdoria. Su decisión no fue fruto de las prisas, sino de la voluntad de enrolarse en un buen proyecto deportivo. Y el tiempo le dio la razón: desde el 2010, forma parte del primer equipo genovés. Internacional en las categorías inferiores de la Roja, Pedro completa su formación de mediocentro en la exigente Liga italiana. Una gran noticia para la Roja del futuro.

Llevas el número 14: ¿casualidad o elección?
Lo llevo desde que subí al primer equipo. Fue una elección, es un número que siempre busqué tras haber visto a Cruyff, Guti o Xabi Alonso.

¿Fue difícil irse a Italia con sólo 16 años?
Fue difícil. El primer viaje lo hice con mi representante, José Miguel González, y con mi padre, para ver como eran las instalaciones y que nos contaran su proyecto deportivo. El segundo viaje lo hice sólo. Empecé viviendo en la residencia de jugadores de Vila Flora, y hoy sigo haciendo visitas allí, pues tengo buena relación con la gente que trabaja allí.

¿Como fueron los inicios?
Fue bastante difícil, como para cualquier niño que se va de casa y encima cambia de país. Al principio me desesperaba no entender en idioma. A los dos meses le decía a José: “Quiero volver, los italianos hablan muy deprisa, aquí se corre mucho” (risas). Luego, empecé a asimilar mejor los conceptos tácticos y a hacerme amigos en el vestuario y me empecé a relajar.

¿Qué sentiste al coincidir de repente coincidir con Cassano o Pazzini?
Sinceramente, fue una gran emoción. Además yo seguía mucho a Antonio desde su etapa en el Madrid, pues yo era muy madridista en esa época. Cuando entrené con él, sentí nerviosismo pero también ganas de querer demostrar que yo también estaba ahí por algo. Él era un poco exigente, quería el balón al pie…

¿Como te quitaste ese miedo?
Los veteranos me dieron mucha confianza y los mediocentros como Palomo me decían que estuviera tranquilo. Incluso Antonio Cassano, aunque era muy pesado durante los entrenamientos, al finalizar siempre tenía alguna broma, venía a por mí y hablaba conmigo.

¿En qué aspectos te resultó más difícil dar el salto al fútbol profesional?
En el aspecto físico y sobre todo el táctico. Al principio me gustaba “exagerar” las jugadas, como en el fútbol español: verticalizaba muy poco, no estaba en el sitio… También sufría mucho los golpes, había mucho contacto, yo pensaba “no es posible que me den tantas patadas”…  En lo táctico, a los entrenadores les gusta que guardes la posición, que hagas las cosas más fáciles, nada de tacones o túneles… Me lo quitaron muy rápido. Cuando ya me quité eso, comencé a jugar.

¿Como te defines? Box-to-box? Ofensivo?
Al principio era más ofensivo. Ahora soy más una mezcla porque aprendí mucho de trabajo defensivo. Está claro que me gusta llegar al área rival, pero ahora mi función es más defensiva.

Estamos en plena generación tiki-taka, bajitos y ágiles, pero tú tienes un perfil más físico, más de otros países como Francia o Italia,…
Desde que estoy en Italia noto que puedo aportar algo distinto a la Selección, que tengo una marca especial. Mi marca es el aspecto táctico y físico. En Italia el balón va más rápido, por lo que tácticamente los jugadores están mejor posicionados y presionan más. He tenido que esforzarme mucho en esa faceta táctica que no tenía.

Pedro2-265x400¿Siempre has jugado en esa posición?
No. Cuando llegué al Atlético era extremo y debuté como delantero. Pero uno de los mediocentros se lesionó y el entrenador me probó ahí. Desde ese día, es mi posición. Yo la odiaba, y la sigo odiando todavía (risas). Pero dicen que esa es mi posición.

¿En qué jugadores te fijabas de esa posición?
Antes mis referencias eran Zidane o Steven Gerrard, jugadores que tenían llegada. Luego empecé a fijarme en Marcos Senna cuando estaba en la Selección, ahora en Busquets, que es el mediocentro moderno por excelencia, lo hace todo más fácil y está siempre bien posicionado. Xabi Alonso es el que más me gusta en este momento. También me encanta Pirlo, pero es otro tipo de jugador: juega por delante de la defensa, pero en Italia ese jugador tiene que repartir juego.

Estuviste un año en el Atlético de Madrid: ¿Qué te convenció para hacer las maletas?
La Sampdoria me ofreció un contrato profesional, pero también un proyecto para mí. No es lo mismo que te prometan que vas a llegar, a que te digan que vas a llegar. A los pocos meses, ya había tocado el primer equipo. Ese proyecto, al ser tan concreto, nos convenció a mis padres y a mí.

Te ofrecieron un proyecto más concreto en el extranjero: ¿Es tu caso particular o es algo generalizado?
Es algo generalizado, pero no en España, sino en el mundo. Se tiende a pensar que un jugador de la casa va a tener más paciencia para llegar, pero es muy molesto que alguien de fuera te quite la oportunidad. También es cierto que el jugador que viene de fuera tiene un valor diferente…

¿Sueles ver fútbol?
Últimamente no mucho. Veo sobre todo los partidos importantes y los de la Selección. Creo que veré entre 15 y 20 partidos al año.

¿Cuál es el mejor consejo que te hayan dado en el fútbol?
Diviértete. Es una de las cosas más bonitas que ma han dicho, después de lo años que había pasado. Todo era concentración, esfuerzo, trabajo… Me lo dijeron hace un año. En España te lo dicen siempre, pero que me lo dijeran en Italia, tenía un sabor diferente. Fueron palabaras de Ciro Ferrara, pero también me lo dijo el siguiente entrenador, antes de un partido, y fue cuando metí mi primer gol de la temporada.

¿Estudias algo en paralelo?
Estudio, pero más como un pasatiempo, ya que no consigo nunca presentarme a los exámenes. El año pasado coincidieron con los play offs de ascenso y este año me pilló en plenas vacaciones. Siempre estudié arquitectura, por mi padre, aunque a mí siempre me atrajo más la carrera de psicología. Creo que se me da bien hablar y me interesa mucho estudiar las personalidades de las personas. Pero mi padre tenía una empresa de construcción y me decía que en un futuro la tenía que llevar yo. Ahora mismo estoy compaginando estudios de arquitectura y psicología.

us dos padres son de Guinea Ecuatorial: ¿Fuiste a Guinea?
Nunca fui. Cuando emigraron, mis padres decidieron que no regresarían nunca allí antes de mi mayoría de edad. No querían dejarme sólo, incluso cuando estaba en Italia.  Tras 25 años fuera, volvieron a visitar el país, hace como año y medio. Desde entonces, suelen visitar Guinea Ecuatorial a menudo.

¿No te tira ir allí?
Me llama bastante la atención, pero también hay cosas que me asustan un poco. Lo veo en fotos, y sólo sé de las cosas que me cuentan. Quiero vivir mi propia experiencia y valorar, porque no todo es siempre como cuentan. Ahora mismo, sería ir y no saber si disfrutaría de las vacaciones. Estoy esperando el momento justo, cuando tenga vacaciones más largas. Quería ir este año, pero tenía que entrecortar mis vacaciones por el tema de la preparación física. Tengo a bastantes familiares en España que están esperando a que viajemos juntos allí.

¿Tienes hermanos?
De parte de papá una familia muy numeros, de parte de mamá dos hermanas. Todos conocieron Guinea, ya solo falto yo, el más pequeño. Antes me metían más presión, pero desde que ven que las cosas me salen bien en el fútbol, me lo dicen de otra manera, saben que viajo mucho y que necesito centrarme en la Sampdoria.

¿Estás en contacto con jugadores ecuatoguineanos?
Estuve en contacto con familiares de Bodipo. Coincido a veces con Balboa, pues está en Alcalá de Henares. Ultimamente recibí la llamada del actual seleccionador, Andoni Goikoetxea, que me comentó el proyecto, pero le dije que hablásemos más adelante porque estoy muy concentrado con la Sampdoria.

Puedes estar ante un gran dilema: ¿Te está insistiendo Andoni?
No, porque ya le dije a mi agente que no quería distraerme con otras opciones. Sólo estaba pensando en mi club porque llevábamos una racha un pelín negativa en ese momento. Para abordar ese tipo de temas y decisiones, hay que encontrarse bien y estar más tranquilo. Imagino que próximamente me volverá a insistir.

¿Es una decisión complicada?
Aunque se trata de mis orígenes, de mi familia, estoy más centrado en la Selección Española. Pero se ve que todavía me quedan escalones por subir.

¿Qué personas han sido futbolísticamente importantes para ti?
El primero fue mi descubridor, Antonio Lozano. Junto con mi agente, José Miguel,  me insistió en que no dejara el fútbol, que era lo mío. Luego me fui al Atlético. También Felice Tufano, mi primer entrenador en Italia, del equipo primavera. Son los que más fuerza me han dado a nivel psicológico. Eran muy insistentes. O aprendías o aprendías. Después de esas etapas, los entrenamientos físicos me costaron muchísimo menos. Ahora me doy cuenta que esa exigencia que tuvieron conmigo hace que hoy me afecte menos la presión. Tampoco me olvido de Domenico Di Carlo, que me hizo debutar.

Se dice que en Italia se hacen entrenamientos con muchas repeticiones…
Sí. Hay entrenamientos donde trabajas un mismo concepto durante una hora, otras veces puedes estar una hora con sesión de vídeos. Allí se dice que se “cura omni particulare”, es decir cuidando cualquier detalle. Cuando te enfrentas a un equipo superior técnicamente, lo tienes que compensar a nivel táctico y físico.

¿Te gustaría volver a la Liga?
Por supuesto, pero todavía no sé cuando. Me gustaría tener otra experiencia en el extranjero para volver a la Liga Española siendo un jugador más completo. Sería muy bueno que mi próxima experiencia fuera en Inglaterra o Alemania.

¿Tienes un sueño a largo plazo?
Prefiero ponerme objetivos a corto plazo. Me gustaría jugar la Champions y, como no, un Mundial. Ya no es como cuando eres pequeño y te fijas los objetivos más grandes. Hay que ir paso a paso, con objetivos más cercanos, más factibles. También hay que cuidar la estabilidad.

¿Como es Genoa?
Es una ciudad que se aprecia. El primer impacto no es muy bonito porque es una ciudad algo fría, que tienes que ir conociendo poco a poco. Está creada y pensada más para sus habitantes que para los turistas. De hecho, creo que es uno de los lugares con la población más vieja. Al conocerla más y hacer amigos allí, me empezó a gustar más, ya me siento un poco de allí.

¿Que te gusta hacer fuera del fútbol?
Me gusta mucho ir al cine, suelo ir dos o tres veces por semana, porque es el único momento en el que hay poca gente. En los horarios en los que voy, estoy tranquilo, puedo ir con los amigos sin que me digan nada…. Hasta te piden que te calles (risas).

¿Notas diferencias entre España e Italia en cuanto al racismo en los estadios?
Depende. El racismo es un problema mundial. Pero se suelen cebar más con los jugadores más importantes. Incluso depende del carácter del jugador. Un jugador mas introvertido, tendrá menos problemas. Pero sí es cierto que España abrió más sus fronteras y está más acostumbrada a los extranjeros.

¿Crees en la psicología aplicada al fútbol?
Sí. Me ayudó bastante. Cuando teníamos que subir a la Serie A, me dieron los galones. Teníamos a un mental coach que no es especialmente un psicólogo, pues trabaja más la motivación. Me ayudó a relajarme. No siempre es fácil llevar la vida normal por un lado y la vida futbolística por otro.

*Lee su entrevista en formato revista pinchando aquí

Texto: Román Bellver (twitter: @Romanbellver)
Fotos: Javi Sánchez

Fuente: offsidemag.es

Un Comentario to: PEDRO MBA: “Desde que estoy en Italia”

  1. Victor

    abril 17, 2014

    anda ya!!! si no kieres ir a guinea pos kedate en spaña aver si en alkun lugar esos racistas no t llamaran negrata….

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