Un militar de la Seguridad Nacional mata a tiros a un civil tras una discusión en Nkolombong

Un militar de la Seguridad Nacional mata a tiros a un civil tras una discusión en Nkolombong

Los elementos de la seguridad del dictador Teodoro Obiang Nguema Mbasogo se han convertido desde hace décadas en potenciales asesinos de la población guineana, lo han vuelto hacer; en está ocasión, asesinando públicamente a un civil cuyos datos personales desconocemos hasta ahora. Un militar de la Seguridad Nacional mata a tiros a un civil tras una discusión en Nkolombong

La imagen que compartimos con los lectores pueden dañar la sensibilidad de cualquier persona e incluso de los defensores del régimen de Obiang reflejan el estado de terror que se vive en Guinea Ecuatorial, cuya situación ha sido creada por el régimen de Malabo que en boca del mismo Jefe del Estado, Teodoro Obiang Nguema Mbasogo y en presencia del Defensor del Pueblo, Marcelino Nguema Onguene, ordenó a los ciudadanos tomar la justicia por su propia mano y que además no serían perseguidos judicialmente por sus delitos.

Los hechos ocurrieron en la madrugada de ayer, en la ciudad de bata en el popular barrio de Nkolombong, en la entrada de la Iglesia sectaria de «Epwua”. Según algunos testigos, el militar intercambio una pequeña discusión con la víctima, que en unos instantes se acaloró la conversación de tal forma que el militar, no volvió a perder ningún segundo, sacó su arma reglamentaria y le disparó al joven causándole la muerte en el acto.

Hay que resaltar aquí de nuevo que, la semana pasada el dictador Obiang, en su reciente discurso celebrado en bata en presencia de todos sus colaboradores más leales y por motivo de su gira nacional debido a su permanente estado de estar en campaña todo el tiempo, incluso fuera del periodo electoral, instigó públicamente a todos los ciudadanos a tomarla justicia por mano propia, intentando camuflar así, su instinto asesino, sesgando dicha situación haciendo ver a la población que el tema iba sólo contra los delincuentes que el mismo dividió en dos: «delincuentes comunes y delincuentes políticos», recomendaciones que viene siendo habitual en los discursos del dictador.

La propuesta de Obiang no simplemente se limitó a conceder el permiso a los ciudadanos de quitarle la vida a otro sino que también se extendió al cuerpo castrense. El cuerpo sin vida del finado se encuentra depositado en la clínica La Paz de Bata, a la espera de que pasen los familiares para el reconocimiento de su identidad.