Hay situaciones que dejan de ser simples problemas administrativos para convertirse en una cuestión de vida o muerte. Lo que está ocurriendo con los pacientes de VIH en Guinea Ecuatorial pertenece a esa categoría.
Durante las últimas semanas, Diario Rombe ha recibido testimonios de personas que viven con VIH y que denuncian una situación de desabastecimiento de medicamentos antirretrovirales, especialmente grave en Bata. Algunos pacientes aseguran llevar meses enfrentándose a dificultades para recibir regularmente el tratamiento que necesitan para mantener controlada la infección.
No estamos hablando de un medicamento cualquiera. Estamos hablando del tratamiento que permite a una persona con VIH mantener el virus bajo control, conservar su sistema inmunitario y llevar una vida normal. Cuando ese tratamiento desaparece de los centros sanitarios, el problema deja de ser burocrático. Se convierte en una amenaza directa contra la salud de miles de ciudadanos.
Tres meses esperando una respuesta
Los testimonios recibidos por Diario Rombe describen una situación especialmente preocupante. «Llevamos tres meses de escasez», explican pacientes consultados. Según estos testimonios, anteriormente algunos pacientes recibían 3 frascos para garantizar el tratamiento durante 3 meses. Cada frasco contiene 30 comprimidos, destinados a cubrir aproximadamente un mes de tratamiento.
Pero la situación habría cambiado. «Hace más de cinco meses que solo nos dan un frasco», relatan varios denunciantes. «Y hace dos meses que tampoco lo dan porque dicen que no hay nada ahora». La consecuencia es evidente: personas que necesitan tomar su medicación diariamente se encuentran sin garantías de poder continuar el tratamiento.
Y aquí aparece la pregunta que el Dámaso Mitoha Ondo’o Ayekaba, Ministro de Sanidad e Infraestructuras Sanitarias del país, cartera que encabeza desde febrero de 2023 y en la que ha sido ratificado en sucesivos gabinetes debe responder públicamente: ¿Dónde están los medicamentos antirretrovirales?
El frasco que los pacientes entregaron a Diario Rombe
Los pacientes no solo han contado a Diario Rombe lo que están viviendo. También han facilitado una fotografía del frasco de antirretrovirales que reciben —o recibían— en los centros sanitarios públicos. La etiqueta permite identificar la composición del medicamento: Dolutegravir 50 mg + Lamivudina 300 mg + Tenofovir Disoproxil Fumarato 300 mg, en una presentación de 30 comprimidos para administración oral. Es importante hacer esta precisión porque algunos pacientes consultados inicialmente mencionaron también Efavirenz entre los medicamentos que recibían. Sin embargo, Efavirenz no aparece entre los principios activos visibles en el frasco fotografiado.
La presentación corresponde, por tanto, a una combinación de tres principios activos ampliamente utilizada en el tratamiento antirretroviral del VIH. La imagen aporta además un elemento especialmente relevante para esta denuncia pública de los pacientes: se trata del mismo tratamiento cuya disponibilidad los pacientes denuncian que se ha interrumpido en determinados centros sanitarios de Bata. Los denunciantes aseguran que anteriormente recibían 3 frascos para garantizar la continuidad del tratamiento y que posteriormente comenzaron a recibir únicamente uno. Ahora, según sus testimonios, llevan meses enfrentándose a la falta de suministro.
Si este es el medicamento que reciben los pacientes y si la propia Administración conoce cuántas personas dependen de los tratamientos antirretrovirales, ¿por qué los centros sanitarios públicos de Bata están diciendo a los pacientes que no hay medicamentos? La fotografía del frasco no demuestra por sí sola el alcance nacional del desabastecimiento. Pero sí documenta qué medicamento concreto está recibiendo al menos uno de los pacientes que ha acudido a Diario Rombe para denunciar la situación.
Y eso permite formular una pregunta que el Ministerio de Sanidad debería responder con datos, no con silencio: ¿cuántos frascos de esta combinación existen actualmente en los almacenes de CENTRAMED y cuántos han sido distribuidos durante los últimos seis meses a los centros sanitarios de Bata?
¿Qué está ocurriendo en CENTRAMED?
Los testimonios recibidos por Diario Rombe apuntan directamente hacia la cadena pública de suministro. La Central de Medicamentos de Guinea Ecuatorial, CENTRAMED, es el organismo encargado de la adquisición, almacenamiento, gestión y distribución de medicamentos esenciales e insumos sanitarios destinados a la red pública.
Y, según los documentos contables de la Tesorería General del Estado revisados por Diario Rombe, CENTRAMED recibe una transferencia mensual de 50 millones de francos CFA, equivalente a unos 600 millones de francos CFA al año, en una cuenta bancaria de BANGE cuya terminación es -06.
La cifra resulta llamativa cuando se contrasta con las necesidades de un sistema sanitario nacional que debe garantizar medicamentos esenciales para miles de ciudadanos. Además, medios oficiales han informado de partidas extraordinarias destinadas a la adquisición de medicamentos y suministros farmacéuticos que habrían alcanzado entre 1.500 y 2.000 millones de francos CFA. Entonces, si existen recursos y existen partidas destinadas a comprar medicamentos, ¿por qué los pacientes llegan a los centros sanitarios y escuchan que no hay tratamiento?.
El Gobierno anunció medicamentos. Los pacientes siguen denunciando escasez
En 2024, la propia Organización Mundial de la Salud reconocía que Guinea Ecuatorial había tenido históricamente problemas de acceso a los tratamientos antirretrovirales y destacaba los esfuerzos realizados para ampliar los servicios de atención al VIH a los 19 distritos sanitarios del país.
Pero ampliar los centros de atención sirve de poco si, cuando los pacientes llegan a ellos, encuentran las estanterías vacías.
Existe, además, un antecedente que hace todavía más urgente una explicación. En mayo de 2025, el Gobierno anunció públicamente que se esperaba la llegada de 13 toneladas de medicamentos antirretrovirales para su posterior distribución entre hospitales y centros de salud de todo el país.
¿Cómo se explica entonces que pacientes consultados por Diario Rombe denuncien ahora que llevan meses sin recibir regularmente su tratamiento?. Si aquellas toneladas de medicamentos llegaron efectivamente al país, ¿dónde están? ¿Cuánto se distribuyó a Bata, Malabo, etc? ¿A qué centros sanitarios llegaron? ¿Cuántos pacientes fueron abastecidos? ¿Cuánto queda actualmente en los almacenes?
Y, sobre todo, ¿cómo es posible que se anuncien toneladas de antirretrovirales mientras pacientes aseguran llevar meses buscando los medicamentos que necesitan para seguir viviendo?