El saqueo de los fondos públicos en Guinea Ecuatorial no se limita a los megalómanos desfalcos de la alta cúpula. Existe un goteo constante, implacable y silencioso donde los hijos y familiares de los poderosos del régimen —instalados cómodamente como altos funcionarios del Estado— echan mano de cualquier partida presupuestaria disponible. Ocupan cargos de responsabilidad, cobran sueldos y privilegios astronómicos a costa del erario público, pero nunca es suficiente. La ambición insaciable de la élite dominante los lleva a acaparar hasta los contratos de mantenimiento de menor cuantía, arrebatando cualquier oportunidad de libre competencia al ciudadano común.
El caso de Juan Antonio Obiang Avoro, actual Director General de la Presidencia de la República encargado de Asuntos Económicos, es un reflejo transparente de esta dinámica. Pese a ostentar un puesto estratégico en el corazón operativo del poder en Malabo, su nombre figura en los registros como representante legal de JTFenix S.L., una empresa de servicios constituida el 7 de enero de 2014 (CIF 00796 J-14) y con líneas telefónicas registradas bajo los números 333-095X2X y 222-020X7X.
Según la documentación sobre adjudicaciones gestionada por Tommy Lorenzo Mba Obono, Director General de los Servicios de Mantenimiento y Conservación de Inmuebles del Estado, la firma JTFenix S.L ha sido agraciada con la adjudicación del mantenimiento informático de la seguridad exterior en Malabo. El contrato otorga a la empresa un pago mensual de 1.824.000 XAF (equivalente a 21.888.000 XAF anuales), ingresados puntualmente en una cuenta bancaria con terminación -17 en el Banco Nacional de Guinea Ecuatorial (BANGE).
La presencia de un alto funcionario de la propia Presidencia —encargado, paradójicamente, de la gestión económica— en la nómina de proveedores de la administración demuestra cómo la familia gobernante y sus allegados confunden sistemáticamente el bolsillo público con el patrimonio privado.
Juan Antonio Obiang Avoro no es un recién llegado al entramado de influencias. Es hijo de Miguel Obiang —antiguo compañero de estudios de Teodoro Obiang Nguema en La Salle, hoy retirado en su pueblo natal— y de María Teresa Avoro Nguema, natural de Micomeseng y conocida dirigente de la organización de mujeres del PDGE.
Es, además, hermano menor de Miguel Antonio Obiang Avoro, exsecretario de Estado en el Ministerio de Información, Prensa y Radio durante la etapa de Eugenio Nze Obiang. La trayectoria de Miguel Antonio Obiang Avoro quedó salpicada en su momento por un sonado escándalo tras la difusión de un vídeo grabado en las propias dependencias del ministerio, en el que mantenía relaciones sexuales con una trabajadora del servicio de limpieza.